
Fundador de los Ministerios Ligonier, R.C. Sproul fue uno de los teólogos más influyentes de su época. Gran maestro de la escritura y autor de numerosos libros, Sproul ganó notoriedad en la apologética protestante. Formó parte de quienes redactaron la declaración de Chicago en 1978 sobre la inerrancia bíblica.1 ¿Quién es Jesús? es uno de sus escritos de la serie Preguntas Cruciales al cual, estaremos comentando en esta oportunidad. Este constituye mi octava lectura reseñada en lo que va de vida de este blog.
Solo por modales, cabe mencionar que Jesús es hijo de Dios, de su misma naturaleza, por lo tanto es Dios mismo. Encarnado hace más de 2026 años aproximadamente y gracias a él, entre tantas cosas hoy podemos decir que vivimos en el siglo XXI después de Cristo. Así que, empecemos…
¿Puede ponerse de pie el verdadero Jesús, por favor?
En la mente de diferentes personas, existen visiones distintas de Jesús. Con este planteamiento inicia Sproul su libro. Para algunos es un personaje mitológico, para otros un gran ejemplo moral. Hay quienes indican que es intrigante y que nadie tuvo tanta influencia como él. Para un puñado (dentro de los cuales me incluyo) es el Cristo.
Podemos decir en resumidas no cuentas que este libro es un breve tratado teológico fundamental acerca de Jesús y con matices apologéticos contra el gnosticismo o más conocido para Sproul como Teología Liberal.
La evidencia es convincente
Aquel que no quiere concebir a Jesús como un personaje histórico real, simplemente es incrédulo. Si bien la evidencia de testigos oculares de primera mano está toda recopilada en la biblia , los registros de Flavio Josefo cuentan con una mención a su persona dentro de sus registros.
Para Sproul, aquellos que nieguen la divinidad de Cristo y a su vez se hagan llamar cristianos simplemente deberían dejar la iglesia (si es que en algún momento fueron parte de ella).
Es necesario que el Cristo en que creemos sea real para ser redimidos. Nuestra fe se sostiene o se derrumba según la veracidad del Jesús bíblico. A su vez, esta crece en madurez a medida que conocemos a este Cristo testificado en su palabra, la cual es la única fuente de primera mano que tenemos. Si algo se debe hablar y saber de Jesús, debe ser desde allí.
Hombres que escribieron con intenciones
Algunas personas desmeritan los evangelios y todo el Nuevo Testamento por ser escrito con las intenciones de fundamentar o más bien comunicar una fe. Este es precisamente lo que dota de veracidad y confiabilidad sus escritos, pues no existen intenciones ocultas.
El hecho de que exista un celo y una urgencia por los escritores de comunicar a Cristo y sus buenas nuevas para convencer y persuadir evidencia que lo que han creído y comunicado es real. ¿Pero, como creería eso aquel que utiliza esto como argumento para desmeritar el evangelio?. De manera brillante, Sproul apunta a Jesús y como él transformó las vidas de todos aquellos quienes lo rodearon.
Entonces, si no creeremos por las palabras, juzguemos por sus vidas. Es ese Jesús bíblico el que radicalizó a Mateo, que transformó a Pedro. Ese que cambió a Saulo y apaciguo al selote. ¿Si estos no nos llevan al Cristo verdadero, entonces quién? indica R.C.
Una imagen real de Jesús
Una vez más R.C. Sproul nos recuerda que las fuentes primarias son las que más nos revelan acerca de Jesús que cualquier otro método o fuente. De los credos se aprende mucho, y de la teología contemporánea se tienen matices de profundidad, pero sin las fuentes primarias no sería más que especulación.
Se debe ser humildes y comprender que venimos con ideas preconcebidas cuando vamos a leer sobre Jesús. Es mucho lo que hay en juego en cuanto a nuestra percepción sobre Jesús. Hay quienes incluso reconocen que la seguridad de sus vidas está en como definen y entienden a Jesús
Los títulos de Jesús
En esta sección, Sproul explora algunas de las formas principales en las cuales Jesús es reconocido en el Nuevo Testamento. Esto para profundizar en nuestra comprensión sobre él, pues cada nombre tiene un trasfondo espiritual.
El Cristo o el Mesías
Una verdad inquietante se asoma en este apartado. Hemos normalizado la palabra Cristo sin comprenderla. Tan mencionada que se ha vuelto parte del nombre mismo más que algo con significado propio. La palabra Cristo significa "ungido". Viene del griego <christos> que pasa al hebreo como <mesías>. Esta es la manera más utilizada para referirse a Jesús en el NT.
Este concepto se desarrollo amplio en la historia hebrea, puesto que existían varias, no una, varias denotaciones o visiones generales para el término, idea o persona del mesías. Entre ellas:
- Un rey como David que restaurara la monarquía de Israel.
- El Siervo Sufriente que llevaría los pecados del pueblo.
- El que viene con autoridad de juzgar al mundo.
Todas estas, aunque pareciesen ser opuestas se cumplen en Jesús de una forma u otra.
El Hijo de David
Dejado en manifesto en el evangelio de Mateo con la genealogía que conecta a Jesús con el linaje real de David. Recordemos que David recibió una promesa de que alguien de su casa reinaría por toda la eternidad. Y solo en Jesús se puede cumplir esta promesa.
Aquí también se traen a colación dos de los momentos en los que Jesús revela su divinidad y que es el Cristo en el Nuevo Testamento. La primera es cuando Juan el bautista lo ha de bautizar "el reino de Dios se ha acercado" y la segunda cuando a Pedro le es revelado y dice "eres el Cristo…". Sproul también nos recuerda sus declaraciones en el templo cuando dice "el Espíritu del Señor está sobre mi" y además cuando Juan encarcelado envía a sus siervos a confirmar si Jesús era aquel que debía venir.
El Siervo Sufriente de Israel
R.C. Sproul nos motiva a leer Isaías 53 para poder comprender este nombre de Jesús. Pues allí se retrata en profecía lo que hemos de ver cumplido en Jesús. Es evidente que él mismo concibió su ministerio a la luz de esta profecía, lo vemos en su respuesta a Juan el bautista y su trágico cuasi final.
El Hijo del Hombre
La divinidad y humanidad de Jesús siempre han sido tema de debate desde los comienzos de la iglesia. Lo vemos en los concilios por ejemplo. Y con las ideas gnósticas. Aunque no fue si no hasta el Concilio de Calcedonia2 que se enarbolo la frase "vere homo, vere Deus" de la cual tenemos hoy el 100% Dios y 100% hombre.
No fue un invento del concilio, recuerden que los concilios solo tratan de ratificar lo que la iglesia siempre ha creído. En la biblia vemos como a Jesús se le llama hijo de Dios y también Hijo de Hombre. Sproul nos enseña que este título de Hijo de Hombre, es el tercer título más usado para Jesús en el NT y es él mismo quien se hace llamar así la mayoría de las veces. Esto nos da a entender que él se despojó de su divinidad, no dejando de ser Dios, pues entonces no hubiese expiación justa. Verdaderamente esto es un misterio para nuestras mentes limitadas.
Jesús como Señor
Esta es la segunda manera en la que más se refieren a Jesús en todo el NT. Incluso R.C. Sproul indica que este es el nombre más elevado dado a Jesús en toda la biblia. La palabra usada para Señor en la biblia es <kurios> que varios sentidos gramaticales:
- Señor como uso de cortesía (sr o sra)
- Amo de esclavos
- Personas de clase imperial soberano
El más referido a Jesús es el que hace referencia a soberanía, pues los apóstoles entendían que Jesús tenía toda autoridad. No obstante, Pablo se hacía llamar esclavo de Jesús, porque también entendía que se debía a su voluntad.
Algo interesante que Sproul menciona es la ironía de que solo a través de nuestra esclavitud a Cristo es que encontramos nuestra verdadera libertad. Asombroso!
El Hijo de Dios
El mismísimo Dios entró en escena para decir esto. En el bautismo y luego de la transfiguración. Y es que a quien se haga llamar a sí mismo hijo de Dios no tiene tan gran mérito como aquel que lo demuestra o aún más, aquel a quien el Padre en los cielos lo reconoce.
Sproul nos recuerda el escándalo que confiere este título, puesto que los concilios debieron hacer énfasis en dejar claro que Jesús no era una creación. Si no que es engendrado y no creado.
El Logos
Aunque utilizado casi exclusivamente por Juan, el Logos o la Palabra fue un título crucial para Jesús. Gracias a este concepto filosófico que se atribuye a los griegos se hizo más fácil ilustrar la eternidad de Jesús. Este concepto logos sirvió de puente para predicar a Jesús pero también para hacer apología de su deidad eterna. En este acápite Sproul hace un recuento de la historia de este concepto y luego se explaya explicando el versículo 1 de Juan.
Jesús como Salvador

Este acróstico utilizado para secretamente identificarse como cristianos da testimonio de que la idea de Jesús salvador siempre ha estado en la mente del creyente. Además, Dios mismo lo mandó a llamar Jesús, es decir "El Señor Salva". Es importante comprender que es él quien nos salva de nuestra culpa. De nuestro pecado y juicio.
La vida de Jesús
La vida de Jesús está repleta de milagros desde el inicio hasta el final. Bien dijo C.S Lewis la vida es complicada, ¿Por qué el cristianismo debiese serlo?. Todo el caminar de Cristo registrado en los evangelios es un evento. Y, antes de entrar a los siguientes acápites cómo no citar el apóstol Juan:
Jesús hizo muchas otras cosas; tantas que, si se escribieran una por una, creo que en todo el mundo no cabrían los libros que podrían escribirse. Juan 21:25
Empieza indicando ¿Cómo puede un teólogo afirmar que Dios creó el mundo sin materia prima sobre la cual trabajar y a la vez, negar el nacimiento virginal de Jesús?
Inexorable ley de Causalidad
Sproul aborda de manera breve la ley de la causalidad, la cual implica que todo evento material tiene una causa. Explica que si no se señala a una causa incausada, fuera de la materia se caería en una circular infinita de efectos y causas. Por lo que es lógicamente necesaria una razón preexistente y potente e inmaterial que cause la existencia. Esto es a lo que Sproul le llama poder causal eficiente y suficiente.
Esto convierte entonces, el nacimiento de Jesús en una posibilidad histórica, no filosófica puesto a que ya concedimos existe el poder para que suceda.
El nacimiento de Jesús
El nacimiento de Jesús está observado con incredulidad desde el día en que fue anunciado. Desde María su madre, a José su padrastro como núcleo familiar no creyeron hasta no recibir la contestación angelical. Como dato curioso, Sproul apunta que la palabra ángeles aparece más veces que la palabra pecado en la biblia.
El bautismo de Jesús
El bautismo era una señal de arrepentimiento en tiempos de Juan el bautista, hoy es un acto de obediencia que apunta a nuestro testimonio público de compromiso con Cristo. La pregunta que abre este acápite es ¿Por qué un ser sin pecado que se llama Dios se bautizó?.
Aquí, Sproul nos lleva al evento en las escrituras, y nos encontramos que hasta Juan estaba sorprendido por el hecho. A tal punto de que bautizó a Jesús por orden de Jesús, más que por un gusto necesario. Así, vemos que Jesús fue bautizado para cumplir con la voluntad de Dios en todo. Fue bautizado para cumplir con toda justicia.
La tentación de Cristo
Jesús fue probado o tentado pues estaba revestido de toda humanidad. Sproul nos lleva a mirar a Jesús como lo vió Pablo, como el segundo Adán. Entonces, así como Adán fue tentado a desobedecer y Eva a desconfiar Dios, también lo fue Jesús.
Satanás espero el momento más vulnerable físicamente para tentar a Jesús. Aquí resalta la siguiente reflexión del autor:
Jesús estaba seguro de la existencia de Dios. La prueba era creerle a Dios cuando se precisaba.
Así nos toca hoy. No es solo creer en que existe Dios, es confiar en él cuando las circunstancias nos inviten a mirar hacía otro lado. Sproul ilustra las similitudes y diferencias entre la prueba de Adán y Eva vs la de Jesús.
La pasión de Cristo
R.C. Sproul nos lleva a entender el concepto de maldición y bendición en el Antiguo Testamento. Allí, la bendición era tener el favor de Dios, que su rostro estuviera "sobre ti" mientras que la maldición era todo lo contrario. Era que Dios apartara la mirada. Que fueses separado de su presencia.
Jesús se hizo maldito, siendo el cordero sin mancha, entrego su vida. Como chivo expiatorio llevó nuestra culpa fuera de la presencia del SEÑOR y es aquí donde entra lo doloroso. Quien compartió la eternidad con Dios, quien no conoció pecado fue separado de si mismo y abandonado en maldición. Cargó sobre sí nuestra maldición (Maldición de estar separado del rostro de Dios, de no poder verle).
Sproul reflexiona y dice “se que eso le dolió más que los clavos y la misma cruz” y yo no me lo quiero ni imaginar. Si separados de nuestros padres terrenales sufrimos, ¿Cómo no sufrir cuando te despojas de tu naturaleza santa y quedas separado de ti mismo y de quien eres engendrado? Desolado, despojado, maldito y maltratado. Todo por AMOR. No amor romántico ni natural amor a niveles que realmente no podemos ni imaginar y solo nos basta decir: Gracias y perdón.
La resurrección de Jesús
Si hay un evento fundamental para el cristianismo es la resurrección de Cristo. Vana es nuestra fe si Cristo no resucito 1 Cr 15:14. Es aquí donde nace el kerigma3 del evangelio. Es imperante que como cristianos creamos en la resurrección física de Jesús. No es una cuestión ideológica, si así fuese, hubiese quedado explicitado en las escrituras.
Es altamente improbable la resurrección, más no imposible y allí está su grandeza. La diferencia entre la resurección de Jesús y las demás relatadas en el NT como la de lázaro y la hija de Jairo es para nada sutil. La diferencia es que Jesús no murió una vez más, al contrario de los demás. En palabras del autor, la resurrección de Jesús es el "sine qua non" de la fe cristiana.
La ascensión de Cristo
La ascensión de Cristo es considerado por R.C. Sproul como el suceso más importante de la vida de Jesús. Sproul trata de no categorizar los eventos de la vida de Jesús, pero confiere énfasis al olvidado evento de la ascensión.
Reflexiona de esta manera porque, gracias a su subida, entonces envío al Espíritu Santo quien, sin barreras materiales y físicas puede completar y acompañar la obra redentora, al expandir el evangelio. Y es que Jesús no solo nos dijo que se iría a prepararnos morada, si no que también nos dijo que nos era conveniente su ida. ¿Cómo iba ser algo mejor que tener a Jesús en medio nuestro?. Nuestra mente emocional no es capaz de entenderlo, pero nuestra razón reconoce que nada es mejor que la voluntad del Padre. Es la promesa del Espíritu Santo que nos mantiene hasta el día de hoy siendo el cuerpo vigente de Cristo, siendo su iglesia.
Cierre
El libro ¿Quién es Jesús? del hermano Sproul es sumamente profundo a pesar de la sencillez de sus explicaciones. Es fundamentar repasar lo que conocemos de Jesús. Si realmente somos cristianos, si realmente es nuestro Señor necesitamos conocerle. El tiempo no nos bastará para hacerlo por completo, pero exponernos a él es además de un placer, una necesidad.
Así que, la próxima vez que nos pregunten ¿Quién es Jesús? diremos "Nuestro Señor y…" toda una descripción de su vida histórica y real siendo una persona asombrosa y a la vez Dios.

Referencias
- https://es.ligonier.org/rc-sproul/ ↩︎
- https://es.ligonier.org/articulos/verdadero-dios-verdadero-hombre-el-concilio-de-calcedonia/ ↩︎
- https://review.catechetics.com/el-kerigma-lo-que-es-y-porqu%C3%A9-importa-parte-i ↩︎
Fuente principal
Sproul, R. C. (2009). ¿Quién es Jesús? Reformation Trust Publishing
