
Michael Jordan, Lebron James, Leonel Messi, Cristiano Ronaldo, Serena Willians, Roger Federer, Shoei Othani y muchos más. Son los nombres que siempre surgen en conversaciones sobre los mejores en sus deportes. Todos y cada uno de ellos suelen ser reconocidos como el GOAT de su disciplina. La lista de grandes atletas es infinita, en cada deporte hay alguien destacado a lo sumo. Tiger Woods, Michel Phelps, Tom Brady, Naomi Osaka y más. Podría continuar, pero no es mi interés enfocarme en listar nombres que, quizá en su gran mayoría pueden ser desconocidos para muchos.
Cada uno de estos deportistas, cada GOAT (Great of all Time – Mejor de todos los tiempos) tiene muchos elementos en común, elementos que estoy seguro también comparten con nosotros. Ojo, no pretendo darte los secretos de como ser el mejor en tu campo de experiencia, quizá yo no sea el adecuado para hacerlo. A lo mejor, me limitaría a decir que Cristo es suficiente apoyo para hacer de ti una mejor persona, la mejor versión de ti. Esto que es totalmente cierto y es una promesa, no viene al caso tampoco. Entonces ¿Qué tenemos en común con los GOAT?
El GOAT destaca, su sola presencia en el terreno de competición indicaba grandeza y elevaba la dificultad deportiva. Sin importar que fuesen deportes de gran número de jugadores en cancha como en el futbol, o si es de esfuerzo individual como en el ajedrez, el aura de GOAT se siente. Estoy seguro de que quienes compitieron contra Payton Maning y Magnus Carlsen saben a lo que me refiero. Un dato interesante es que de los primeros en acuñar el término fue Muhammad Ali.
Más allá de los números del GOAT
Muchos apuntan a que la causa del éxito de estas fue la disciplina. Otros señalan el talento. Algunos más neófitos dicen que fue solo cuestión de azar. Yo puedo decir que puede ser una convergencia inédita de las tres más una buena red de apoyo, tal como diría Jhon Maxwell en la Ley del Círculo Íntimo. No importa cual fue la razón específica, el hecho es que algo hay en ellos que los coloca en la cima de todo.
Aunque el capítulo se llama más allá de los números, aquí esbozaremos unos cuantos ejemplos numéricos de algunos GOAT:
- Floyd Mayweather1 → Boxeador de récord intachable de 50 victorias sin derrotas. De los casos excepcionales. En sus peleas acertó al rededor del 40% de sus golpes lanzados.
- Michael Jordan2 → Adelantado para su época, Jordan tiene un registro de 6 campeonatos en 6 intentos. Siempre MVP de su equipo liderando en puntos. En su carrera, encesto el 48% de sus intentos al aro.
- Leonel Messi3 → Justo en pleno mundial del futbol, el argentino es considerado de los mejores atletas en cancha de todos los países combinados. Este año, anoto el 15% de sus intentos al arco en la MLS y en mundiales, ha errado el 50% de sus penales.
Buenos números
Sí, cada una de las estadísticas mostradas son buenas cifras, de las mejores en su disciplina, pero estoy seguro de que nadie sería feliz si solo le pagan el 40% de su salario actual o si el 60% de las veces que pasa la tarjeta en el súper sale declinada. ¿Ves lo rápido que un número cambia su importancia?. De todos modos, no quiero que nos concentremos allí. Lo que quiero que veas es esto: Cada GOAT listado, falló más del 50% de sus intentos. Fallaron más de la mitad de sus intentos
Fallaron más de la mitad de intentos
Entonces, creo que ya sabes a lo que me refiero que tenemos en común con los GOAT. Erramos una y otra vez.
Fallamos
En palabras de Pablo, todo GOAT diría:
"19 Porque no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero, eso hago. 20 Y si hago lo que no quiero, ya no lo hago yo, sino el pecado que mora en mí." (Romanos 7:19-20)
Y sí, nosotros también hacemos lo que no queremos. Porque yace en nosotros nuestro competidor principal, <la carne>. Tenemos toda una tribuna que vitorea en nuestra contra, <el mundo> y toda una directiva administrativa que mueve los hilos en nuestra contra <huestes espirituales>.
¿Entonces que…? No quiero presentarme como el policía de las estadísticas o el que viene a recordarte que fallas. La verdad es que quiero contarte dos cosas importantes.
Dos cosas que quiero que sepas
Más que quitarle fama a los GOAT o contarte sobre personas imperfectas siendo imperfectas como si fuera una novedad, mi interés es motivarte a ser tú mejor versión. Mi deseo es llenarte de ánimos al hacerte entender que tu éxito no es proporcional al porcentaje de aciertos, si no que es proporcional a la cantidad de veces que decides volver a intentar hacer lo correcto aún después de fallar repetidas veces.
La vida es compleja, más que anotar un gol o un tiro de larga distancia. Conlleva mucho esfuerzo, más que conectar un cuadrangular de 400 ft por el jardín central con el viento contrario. La vida no requiere de perfeccionar una sola disciplina, son múltiples ámbitos, escenarios y artes más que en la UFC. Por ello, hay dos cosas que quiero que sepas para que de ahora en más las tengas pendientes pues entiendo que son las que nos ayudaran a cumplir con mi propósito para tu vida:
1. No es cuanto aciertas, es como tomas los errores
¿Te imaginas a Julio César Chávez reaccionar con inmovilidad luego de fallar o recibir un golp ? ¿Qué sería de Haland si dejara de intentar anotar un gol por su amada Noruega?. No serían contados entre los mejores. Tu tampoco lo serás si te rindes cuando fallas, cuando eres derrotado, cuando pecas errando al blanco o cuando no das lo mejor.
Necesito que sepas que la diferencia fundamental entre quienes alcanzan la gloria y los que no, NO son el número de aciertos, si no como reaccionan ante la inmensa cantidad de sus fracasos. Si Pablo se hubiese quedado resignado ante su aguijón, no hubiese escrito nada más luego de 2 de Corintios. ¿Te imaginas el mundo cristiano hoy solo con 4 cartas de 13?.
Necesitas seguir adelante, Cristo no se quedó en la tumba, se levantó. Tu igual debes levantarte tras cada fracaso. ¡Qué escandalo! Sí, mencioné a Cristo en este tipo de artículo motivacional ¿Por qué?. El segundo punto:
2. El GOAT juega en tu equipo (o quiere hacerlo)
Este es el punto más importante. No quiero que midas tu vida en números, si no en actitud. Caes, te levantas. Fracasas, lo intentas de nuevo. Si en algún lugar te debes quedar rendido es a los pies de Cristo. Los pies del verdadero GOAT.
Aquel que con una simple cruz de madera vieja y un sacrificio por demás doloroso, se entregó para borrar tu culpa. Borrar tus pecados que te aquejan, tus fracasos que te persiguen y restaurar tu relación con Dios. Aquel que resucitó juega o quiere jugar en tu equipo. O más bien, quiere que formes parte del suyo. Este no ha fallado ni en una sola área de la vida. Por ello, tampoco pierde la oportunidad de dejarte saber en lo que escribo que el busca ficharte en su equipo.
Dios mismo preparó a Jesús para ir a por ti!. Sí, la vida es difícil. Sí, la trinidad del error nos persigue (la carne, el mundo y el enemigo) , pero el GOAT quiere que juguemos juntos. Jesús no solo es el MVP para nuestra salvación, también quiere el protagonismo en nuestras vidas. Quiere darte todas las asistencias posibles, abrir camino para que cruces y anotar los puntos que solo el puede anotar. Quiere ser el GOAT y lo quiere ser en el mismo equipo en el que juegas tú.
Cierre
Jesús es el único GOAT que necesitamos conocer. El quiere hacer de nosotros crecer en carácter hasta "la estatura de varón perfecto". ¿Y ese quien es si no el mismo Cristo?. Quiere que lleguemos a ser como él, cosa que solo logramos menguando y permitiendo que el crezca. El GOAT quiere que formes parte de su equipo. Atrévete a ganar, a ser tu mejor versión, a levantarte tras cada caída. Ir cada día a por más… Más de ÉL.

Enlaces de interés
- Origen y significado del término GOAT
- Reseña: Las 21 Leyes Irrefutables del Liderazgo de John Maxwell
Notas estadísticas
- https://espndeportes.espn.com/noticias/nota/_/id/2173576/floyd-mayweather-jr-en-cifras ↩︎
- https://www.basketball-reference.com/players/j/jordami01.html ↩︎
- https://footystats.org/es/players/argentina/lionel-messi ↩︎
