Este artículo forma parte de la serie de Los Cuatro Acuerdos del Dr. Miguel Ruíz. En el libro se nos motiva a tomar acción y aplicar los acuerdos. Como estos consejos son atractivos he decidido filtrar sus enseñanzas a la luz de las escrituras y por supuesto, de Cristo.
En esta ocasión, nos toca hablar sobre el tercer acuerdo "No asumir". Aprovecho el consejo y no asumiré que recuerdas o te sabes los demás acuerdos, así que aquí te los comparto:
¿Cuáles son los Cuatro Acuerdos?
- Ser impecable con las palabras
- No tomarse las cosas personalmente
- No asumir
- Dar el máximo
Enlistados los acuerdos, pasamos a la reflexión.
No asumir
Antes de definir lo que parece obvio, debo de admitir que este fue el acuerdo más complicado de aceptar. O al menos en el aspecto práctico. Nosotros nos hemos desarrollado gracias a precisamente todo lo contrario al No asumir. Asumir donde hay peligro, que las cosas pueden ser diferentes. Creer que hay algo más. Que podemos ser mejores. La presunción o asunción se refiere directamente a las creencias así como tener la esperanza en algo, es asumir que ese algo es posible.
Saliendo de mis pensamientos, retornemos al libro y a lo que realmente quiso decir el autor. El Dr Ruiz nos invita a no asumir, con no asumir se refiere específicamente a no proyectar nuestras creencias en las demás personas como si fuesen sus realidades. Es un peligro real y muy común.
Asumir nos lleva a trazar falsas expectativas sobre lo que una persona debe hacer o decir. Expectativas que nos llevan a decepciones. ¿Y que tan bueno somos manejando nuestras decepciones?. Estoy casi seguro que tú que me lees no las celebras o te sientas a esperar la próxima decepción de tu vida. El Dr Ruiz recomienda hacer preguntas cuando tengamos dudas, en vez de contestarnos a nosotros mismos.
La biblia y el tercer acuerdo
Buscar un equivalente bíblico para la palabra "asumir" quizá no sea tarea sencilla. Pero como cristianos hemos creído siempre que en la biblia están las respuestas para todo tipo de problemas de conducta.. Partiendo de esta premisa, la esperanza de encontrar el equivalente para esta enseñanza cobra un sentido personal.
Es entonces como llegamos a que el equivalente para este acuerdo en la biblia. Es el llamado claro de Dios a no juzgar al otro de manera injusta. Esto es lo que precisamente hacemos al asumir, proyectar nuestras ideas como un juicio sobre los demás. Es necesario que recordemos nuestra posición como individuos. Somos mayordomos de lo que Dios nos ha dado, no jueces sobre la vida de los demás. Así se ve retratado claramente en Santiago 4:11-12
11-Hermanos, no hablen mal los unos de los otros. El que habla mal de su hermano o juzga a su hermano habla mal de la ley y juzga a la ley. Y si tú juzgas a la ley, entonces no eres hacedor de la ley sino juez. 12-Hay un solo Dador de la ley y Juez quien es poderoso para salvar y destruir. Pero ¿quién eres tú que juzgas a tu prójimo?
Entonces, el tercer acuerdo concuerda con este principio bíblico. No asumir es no proyectar realidades concebidas en el yo para evaluar o juzgar a otro.
Jesús y el tercer acuerdo
Jesús también es súper claro con su posición sobre el juzgar a los demás. Después de todo, el es el juez perfecto y aún teniendo toda potestad, causa y pruebas para condenarnos nos perdonó. ¿Entonces con que derecho condenamos nosotros a nuestros hermanos?
Mateo 7:1-5
En Mateo el alfarero en su rol de maestro va directo a la yugular de este acuerdo. Asumir es un problema interno. No juzgues para no ser juzgado nos dice Jesús. Nos dice que el mismo estándar que utilicemos este será utilizado para medirnos a nosotros también. Mirar al otro sin considerar nuestras propias realidades es un caso serio. La próxima vez que tu mente critique o juzgue a alguien más pregúntate ¿Qué viga esta revelando esto en mi vida?
Marcos 8:20-30
Una pista clara sobre lo que Jesús pensaba de este acuerdo la vemos justo antes de la declaración de Pedro cuando dijo "eres el hijo de Dios". Jesús, a pesar de haber estado con ellos por más de 2 años ministrando, y explicándoles claramente quien es no asumió que ellos habían creído definitivamente. Si no que les pregunto ¿Y ustedes, quien dicen que soy?.
Definitivamente Jesús nos enseño a hacer preguntas antes de asumir que los demás tienen las mismas creencias que nosotros tenemos.
¿Jesús asumía sus creencias en la vida de otro?
En este caso, debemos separar a Jesús 100% hombre de Jesús 100% Dios. Y es que el conoce el corazón de todos. Por lo que no eran presunciones banales. Eran realidades. En Juan 2:24-25 vemos testimonio de esto. Entonces, como Dios nunca asumió, si no que revelaba las verdades y como hombre, prefería hacer preguntas antes de dar por sentado que las cosas eran a su manera.
Así que, como Jesús nunca hizo juicio injusto ni tampoco proyecto sus realidades preconcebidas en otros nosotros tampoco lo debemos hacer.
No asumas, no juzgues. Ama y pregunta
Jesús nos enseño a conocer a las personas a través de las preguntas. Que con amor y perdón es más efectivo ayudar a otros a cambiar para bien que con juicios y críticas. Atrévete a vivir este tercer acuerdo a la luz de la palabra. Atrévete a ver y a vivir la vida como nuestro Señor Jesús nos lo ha enseñado. Más compasión, menos juicio. Más preguntas y menos críticas infundadas. Shalom.

