Predicación Expositiva: Mateo 7:24-29

Una vez más, tengo el placer de predicar la palabra en mi congregación. Este es el último mensaje de la serie Al Revés. Tengo el honor de cerrar con la última predica. Recordando que esta es una serie temática de siete (7) sermones basados en lo que conocemos como el Sermón del Monte1. Pasemos a desarrollar nuestra acostumbrada práctica de preparación del mensaje.

Análisis textual crudo e intelectual | Post Investigación

Para oír las palabras de Jesús no se necesita mérito o requisito alguno. Sus enseñanzas están disponible para todos sin exclusión o sacrificio alguno. Por otro lado, aquel que las hace si tiene o se enfrenta a un sacrificio. Además pasa a ser de un grupo exclusivo; los prudentes.

Edificar sobre una peña se refiere a edificar sobre fundamento sólido. Sobre algo que no se mueve con facilidad, algo que no cambia. Algo que tiene la cualidad de inmutable e inamovible.

Las tormentas en la vida son algo inevitable. Son esas dificultades que conlleva sí o sí el estar vivo. El no derrumbarse pasa a ser una promesa como resultado de la obediencia —que es practicar su palabra—.

Jesús marca una clara línea que separa a los que hacen de su palabra de los que no. Interesante pensar que aquel que no las ha escuchado, queda libre de la categoría de insensatos. Edificar sobre la arena implica inestabilidad.

Como ya hemos dicho, las dificultades son parte de la vida. Que estas nos arruinen no parece ser un acto necesario. La consecuencia del que escucha y no obedece es la ruina. De esta no hay escapatoria.

Los oyentes de todo el Sermón quedaron anonadados. Porque esta vez no se les habló en parábolas con mensajes ocultos. Se les habló claro y entendible.

Mateo recalca una gran diferencia entre la doctrina de Jesús amparada en la palabra de Dios directamente y la de los escribas que en ocasiones obedecían más a la tradición.

Notas de la lectura | Impresiones personales

Jesús y sus cambios de paradigma en el Sermón del Monte. Luego de tantas enseñanzas, cierra con pragmatismo. Su interés no es demostrar que tiene sabiduría, que le escuchen, que le den gloria por sus palabras. Que aplaudan su locución como concierto de opera. No. Su interés es claro, ver vidas transformadas por la experiencia de la obediencia.

Su interés es que lleven a la práctica lo que el con esfuerzo y gratuitamente ha enseñado.

Panorama bíblico de Mateo 7 | Contextualización literaria

El cierre del Sermón del Monte. En este final Jesús da un llamado claro a la acción. Es necesario comentar de manera breve los versículos anteriores a este pragmático cierre.

Inmediatamente antes de esto dice "Nunca les he conocido. ¡Apártense de mí, obradores de maldad!’". Hacedores de maldad. ¿Cómo es posible que esta sea la etiqueta que utilice Jesús para alguien que acaba de decir que saco demonios, hizo milagros y profetizó?. ¿No son estas buenas obras?.

Ciertamente son buenas, pero creo que le problema no es la acción. Si no cual es la voluntad de Dios tras la acción. De nada sirve la profecía si aquel que la escucha no endereza su camino y obedece por quien se profetiza. Tampoco importa si de una persona sale un demonio si luego no le es dado la cura a sus problemas, Jesús. Y es que no tiene sentido alguno el milagro si no es para llevar el corazón de quien lo recibe a los pies de Cristo en obediencia. También puedo decir que una buena acción no define lo que somos. Tampoco que Dios nos use en algún momento, después de todo el uso el burro de Balaan1

Y es que no se si es por mi prejuicio por que Jesús dijo "hacedores de maldad" que pienso que estas obras no apuntan a Dios y su poder. Apuntan al hombre y su rol en la manifestación del poder de Dios. Es más sencillo verse tentado a vanagloriarse a través de ellas.

Panorama socio-político | Contextualización situacional

Ver en Predicación Expositiva: Mateo 5:5;38-42 esta sección compartida.

Comentarios Bíblicos

Apuntes al comentario bíblico de Matt McCraw a Mateo 7:24-29

El pastor bautista Matt McCraw2 nos hace pensar en Jesús más que en un gran maestro. Como gran maestro lo conocen muchas religiones indica Matt, pero Jesús no se conforma con esto. El claramente quiere que que pongamos en práctica lo que enseña.

En otro orden, nos ilustra que en aquel entonces no se construía haciendo cimientos como ahora, si no que se buscaba un terreno firme para sobre ella edificar. De allí que nos invite a plantar en fundamentos espirituales sólidos nuestra fe.

Apuntes al comentario bíblico de Henry Vander Kam a Mateo 7:24-29

El hermano Henry3 hace alusión a que estas enseñanzas de Jesús apuntan al día final. La destrucción de la casa y quien está dentro bajo la frase "y grande fue la ruina" no abre la puerta a más esperanza. Eso sí, no por esto deja de ser también aplicable a las tormentas de la vida.

Sea como sea, es cuestión de vida o muerte. Donde edificar es la decisión de suma importancia y no puede esperar. La autoridad de Jesús reside en que no apelaba a nadie más que a sí mismo para enseñar. Él era su referencia última y primera junto a las escrituras. Por eso no se preocupaba en anteponerse a los fariseos y escribas.

Apuntes al comentario bíblico de Richard Beaton a Mateo 7:24-29

Richard4 nos explica que Jesús comprende que hay una gran brecha entre lo que decimos que creemos y lo que realmente creemos. No es casualidad que tome este paradigma como punto de inflexión para mostrarlo. Es la manera de vivir la que demuestra lo que verdaderamente creemos.

Beaton incluye el cuestionamiento de: Si no son las obras carismáticas y de manifestación de alineamiento con Jesús la que demuestran que somos de su pueblo, entonces ¿Qué lo es?. La práctica de la vida diaria. Es el ejercicio del carácter cristianos.

Una vez hecho el acostumbrado ejercicio, entonces pasamos a nuestro sermón

La casa que resiste la tormenta

Introducción

Hoy damos terminación a nuestra serie Al Revés. Y hemos escuchado y aprendido mucho de las palabras de Jesús en el Sermón del Monte. En cada una de las predicas pasadas hemos visto como Jesús nos ha retado a cambiar de paradigma.

  1. Felices los que lloran, pues reconocen que necesitan de Dios.
  2. Fuertes siendo mansos, porque la verdadera fuerza es tener autocontrol.
  3. Llenos estando vacíos, porque reconocemos que solo Dios nos llena.
  4. Poderosos sirviendo, porque Dios nos recompensa lo secreto en público.
  5. Libres perdonando, así como fuimos perdonados nosotros.
  6. Seguros sin tener el control, es depositando nuestra confianza en Dios que tenemos estabilidad.

Así, sermón tras sermón podemos identificar el reto cristiano a vivir Al revés. En cuanto al mensaje de hoy "La casa que resiste a la tormenta" tenemos mucho que decir. El mensaje de hoy no solo termina nuestra serie, si no que también se basa en la escritura donde se relata el final del Sermón del Monte. Para empezar, vallamos al texto en cuestión en Mateo 7:24-29.

Estas son las palabras de Jesús, confrontativas y directas. Está bastante claro que quienes edifican (como prudentes o insensatos) somos nosotros. Por lo tanto vamos a continuación a explorar las otras tres (3) imágenes centrales de esta enseñanza (la casa, la tormenta y el llamado) y luego como aplica esto a nuestras vidas el día de hoy.

La casa

En la vida, todos estamos construyendo nuestra casa. La casa es nuestro sistema de creencias. Las cosas que conocemos, las cosas que rigen nuestros ideales. Esos elementos que hasta cierto punto determinan nuestra personalidad y curso de acción. Este sistema de creencias se construye con lo que aprendemos. Con aquello a lo que le dedicamos tiempo, aquello a lo que estamos más expuestos.

Nuestras experiencias de vida inciden mucho en esta parte. Donde crecimos, la manera en la que nos criaron y lo que ahora como adultos decidimos valorizar más de ello. En fin. Todos estamos construyendo una casa. ¿Te has preguntado cual es tu sistema de creencias?, ¿Cuáles son aquellas cosas que asumes como verdaderas?

La tormenta

Torrentes, vientos, azotes y lluvias. La tormenta puede representar dos cosas. Primero, el juicio de Dios en el día final. Segundo y más palpable al día de hoy, la tormenta se refiere a los momentos díficiles.

Las pruebas de fe. Los momentos en los que recibimos una ofensa, maltrato, traición y abandono. Momentos en lo que nuestro sistema de creencias se ve confrontado. Donde aquello que pensábamos cierto empieza a provocarnos dudas. Instantes en los que el estrés de la vida nos consume tanto que apenas nos queda tiempo para recordar que existimos. Donde las responsabilidades nos aprietan tanto que nos dejan sin oxigeno a final de mes.

Las tormentas son, en resumidas cuentas los problemas de la vida. Tan común que todos alguna vez nos hemos enfrentado a una tormenta de algún tipo.

El llamado

El llamado en esta historia es accionar. Jesús quiere que cerremos la brecha entre teoría y práctica. Espera que dejemos de ser oidores de la palabra. Que seamos de los que salen de la iglesia el domingo sin recordar lo que escucharon, para ser aquellos que salen de la iglesia en domingo preguntándose ¿Cómo pongo esto en práctica?

Y me voy más lejos aún. Porque no es solo tema de domingo. Se trata del día a día. Jesús nos ordena a ti y a mi que practiquemos su palabra. No que solo la escudriñemos. No solo leerla en nuestros devocionales, lo cual es importante. Si no que espera que la practiquemos en nuestra casa, con nuestros familiares. En el trabajo con nuestros colegas. Allá en la esquina con nuestros amigos. Con todo aquel que caiga en la categoría del prójimo, con este debemos poner en práctica lo que Jesús nos enseña.

Porque para Jesús lo importante no es que tanta biblia sepas, si no que tanta biblia prácticas. Sí, leelo de nuevo. El no siente impresión alguna por la cantidad de versos que recitemos de memoria, si no hubiese sido fanático de los fariseos. La única cosa que lo hará sentir orgulloso y que hará que su sacrificio valiera la pena es que tanto práctiquemos sus enseñanzas. Vuelvo y repito: no es que tanta biblia sepas, si no que tanta biblia prácticas.

Jesús sabe que es más fácil escuchar que hacer. Después de todo, escuchar no amerita tanto esfuerzo (a pesar de que cada día cuesta más sostener nuestra atención en una sola cosa). El sabe que lo complicado es poner en práctica sus enseñanzas pues estas desafían nuestro sistema de creencias. Nos fuerzan a construir nuestra casa en un terreno duro y áspero en vez de uno suave y flexible.

Por ello nos promete que sí logramos obedecerle, las tormentas de la vida no nos harán caer en ruinas pues estamos en sus manos, porque él queridos hermanos es la roca.

Lo que nos enseña el mundo

El mundo nos invita a quedarnos de brazos cruzados y conformarnos con el, status quo. A no ir más allá de las palabras. Nos invita a etiquetarnos en teoría como cristianos, pero rebajarnos a cualquier otra cosa en la práctica.

La sociedad dice que es suficiente con saber las cosas. Pero déjame decirte que la vida cristiana no es como las materias de cálculo o trigonometría, que lo que aprendes no lo usas jamás una vez dejas de estudiar (al menos en la mayoría de los casos). La vida cristiana es aterrizada a la realidad del diario vivir. Lo que aprendes, si te es útil para una vida más placentera.

Además de la promesa de no caer destruido, Jesús también te promete su compañía para lograr poner en práctica sus enseñanzas5.

Cierre

En esta tierra sí o sí tendremos tormentas. Esto es ineludible. Pero ya hemos escuchado de Jesús y tenemos la oportunidad de edificar nuestra casa sobre la roca. Él es la roca. Su palabra es la roca. Lo que ha enseñado, su evangelio —que él, Dios hijo se hizo hombre, llevo nuestros pecados y murió en la cruz para lavarnos y redimirnos— es la roca.

Esa es la clara diferencia entre el sabio y el insensato. Que el sabio escucha, retiene y práctica su palabra. Si falla vuelve y lo intenta. Si olvida vuelve y consulta. Se mantiene en constante edificación sobre la roca. El necio, finge prestar atención. No se preocupa por hacer. Se contenta con la emoción pasajera del día primero.

Jesús nos está llamando a creer su evangelio y a practicar sus enseñanzas. Su evangelio; que él, siendo Dios se hizo hombre, llevo nuestros pecados y murió en la cruz para lavarnos y redimirnos. Sus enseñanzas; seamos mansos, humildes, honestos, esforzados, transparentes. A confiar en él, a perdonar a quienes nos ofenden, a pedir perdón cuando ofendemos y a reconocerle como único y suficiente salvador.

La promesa; la tormenta no nos destruirá. La ventaja; su presencia nos guardará. El compromiso; ya no más teoría, no más conocimiento y no más aprendizaje. Práctica, práctica y práctica. Cerramos leyendo su palabra en Juan 14:8-31.

An old stone house with a mossy roof under a dark, stormy sky with birds in flight. Mateo

Referencias

  1. Números 22:27-33 ↩︎
  2. https://fbcbartow.org/sermons/foundational-truths-matthew-724-29/ ↩︎
  3. https://www.christianstudylibrary.org/article/matthew-724-29-hearing-and-doing ↩︎
  4. https://www.workingpreacher.org/commentaries/revised-common-lectionary/ordinary-09/commentary-on-matthew-721-29 ↩︎
  5. Juan 14:8-31 ↩︎

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