Mateo 28:19 – El Camino del discípulo (La gran Comisión)

En Mateo 28:19 se encuentra lo que varios estudiosos consideran fueron las últimas palabras de Jesús. Este verso contiene el inicio de lo que conocemos como la gran comisión. Este artículo se quiere concentrar en dos aspectos fundamentales de este llamado. El primero, lo considero el eslabón perdido de este llamado, el ser un discípulo. El segundo, es el propósito de la misión como tal, esto último lo abordaré con el desglose del texto de la gran comisión.

19-Por tanto, vayan y hagan discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, 20-y enseñándoles que guarden todas las cosas que les he mandado. Y he aquí, yo estoy con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo

1. El eslabón perdido

¿Qué es un discípulo?

En el sentido estricto de la palabra, un discípulo es un seguidor y estudiante de una corriente, filosofía, ciencia, arte, habilidad y otros bienes intangibles tutelado por un maestro (este este vivo o no). Se le considera un aprendiz bajo la enseñanza de un maestro. La RAE lo define como:

"Persona que aprende una doctrina, ciencia o arte bajo la dirección de un maestro".

En ese sentido, conviene también ampliar el conocimiento sobre dicha palabra incursionando en su origen etimológico.

Etimología de la palabra discípulo

La palabra “discípulo” viene del latín discipulus, que significa “aprendiz”, “alumno” o “persona que aprende de otro”. A su vez, discipulus proviene del verbo latino discere, que significa “aprender".

Lo interesante aquí es que, de la palabra discípulo da origen a la palabra disciplina. Esta, nace como consecuencia de ser discípulo, convirtiéndose en un requisito innegable para decirse ser discípulo.

Una vez, convenida esta breve exploración del significado y el origen de la palabra discípulo podemos continuar el recorrido.

Discípulos cristianos

Es más que obvio entender que los primeros discípulos cristianos fueron aquellos que convivieron con Jesús. Dicho esto, debemos aceptar como premisa que de donde obtendremos más fielmente las características de un discípulo de Cristo es de los primeros. A su vez, se debe comprender que la esencia del discípulo habita en su maestro, no él mismo. Por ende, antes de continuar recomiendo encarecidamente que conozcamos a Jesús pues es la piedra angular de todo.

Solemos entender que los apóstoles eran los únicos discípulos de Jesús, sin embargo esto no es así. Si eran los más cercanos y por ende, la mejor referencia. Cientos seguían a Jesús y sus enseñanzas y lo vemos en las multitudinarias congregaciones que supo reunir nuestro maestro.

Una vez conocido el significado, es preciso también comprender que Jesús dejó la misión a sus discípulos, es decir a personas que cumplían con las siguientes características:

Características de los primeros discípulos de Cristo

Es momento de explorar algunas pistas que nos dan los pasajes bíblicos sobre la conducta de los discípulos de Jesús y los primeros discípulos que estos consiguieron una vez inició la gran comisión de la iglesia.

Llamados y escogidos

Lo primero que debemos entender sobre ser discípulo de Cristo, es que estos fueron llamados y escogidos. Jesús de manera directa y por su nombre les llamó y les escogió para ser suyos. Es Él quien nos hace discípulos, esto trae consigo certeza pues somos de doble ánimo pero Dios no. No fue un error escogernos.

Intencionales y curiosos

Los discípulos fueron curiosos intelectuales. La palabra dice que Jesús les revelaba con claridad lo que en parábolas les explicaba a los demás. Lo interesante está en que estos de manera intencional le preguntaban a Jesús sobre estas cosas. Dios quiere que seamos intencionales y curiosos con respecto a conocerle.

Imperfectos

Hay que reconocer la imperfección es los discípulos. Varias veces encontramos a Jesús reprendiendo su incredulidad, falta de fe o lo olvidadizo que eran. Cada una de estas vulnerabilidades no es para empequeñecer, al contrario, es para que Jesús se glorifique en medio de ellas. Es a través de la humildad y el reconocimiento de nuestras limitaciones que esto sucede.

Eran similares a Jesús

En lo que respecta a imagen física, quizá no eran similares a Jesús, pero en su manera de expresarse sí. Lo vemos en la negación de Pedro, allí era interpelado y ciertamente acusado de conocer a Jesús por su manera de hablar. Que nuestras palabras sean un vestigio de que Jesús habita en nosotros gracias al Espíritu Santo. Esto lo logramos al pasar tiempo en su palabra.

Pasaban tiempo con Jesús

Es sumamente crucial entender este pilar. Pasar tiempo con Jesús era el deleite de los discípulos. Hoy en día es un sacrificio y placer que deberíamos estar dispuestos a correr si verdaderamente queremos ser considerados discípulos de Jesús y cumplir su gran Comisión.

Replicaron las obras de Jesús

No es suficiente estar empapado de la presencia de Jesús gracias a su palabra, si no que hay que poner en práctica lo que Él nos enseño. Los discípulos lo hicieron al salir de 2 en 2 a predicar. También en cada momento en el que mantuvieron el legado de Jesús vivo. Lo que vieron de Él, esto hicieron. Recuerda, el discípulo es aquel que aprende y replica las obras de su maestro.

Estas fueron las características de los primeros discípulos, y se que también pudiste notar que podemos y debemos compartir las mismas.

Fuimos escogidos, podemos ser curiosos e intencionales. No somos perfectos, pero el tratar de imitar a Jesús nos acerca a ello y sobre todo, debemos replicar las obras que Él nos enseña a través de su escritura. Se discípulo, y estarás listo para cumplir con la gran comisión.

2. Propósito de La Gran Comisión

El propósito de la gran comisión se desprende de la misma, no obstante, debemos recordar un fundamento principal, la razón por la que Jesús vino. Esta la encontramos en Juan 3:16

16-Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito para que todo aquel que en él cree no se pierda mas tenga vida eterna. 17-Porque Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar al mundo sino para que el mundo sea salvo por él

Fundamento

Nuestra misión de hacer discípulos se fundamenta en el propósito por el que Jesús vino a la tierra: Salvarnos. Por ello, debemos reconocer que no es una novedad lo que Jesús nos está pidiendo, si no una transferencia de propósito. Ya nadie debía morir como sacrificio por pecados, pero si sacrificarse y morir llevando la palabra de salvación a todo el mundo. El fundamento de la Gran Comisión no es meramente una "expansión del reino" si no más una divulgación de la victoria sacrificial de Jesús.

Desglose de la Gran Comisión

19-Por tanto, vayan y hagan discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, 20-y enseñándoles que guarden todas las cosas que les he mandado. Y he aquí, yo estoy con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo

  • Por tanto: Esto proviene de que Jesús nos está dando no solo la tarea o responsabilidad, si no también la autoridad conferida para poder lograr la tarea con eficacia.
  • Id: Implica movimiento. No se puede simplemente permanecer en el mismo lugar o estado físico. Quiere decir que hay que pasar de un punto A a uno B tanto física, emocional como espiritualmente.
  • Haced discípulos: Lograr que otros tengan todas características antes mencionadas, todas direccionadas a Jesús, no al Yo.
  • A todas las naciones: Es una frase incluyente a toda etnia, locación física, contexto situacional y estado espiritual. Todos necesitamos la salvación, todos debemos ser discípulos.
  • Bautizándolos en el nombre del Padre, del hijo y del Espíritu Santo: El bautizo no dota de salvación, pero si representa la renuncia al pecado y la aceptación de una nueva vida con Cristo, a través del Espíritu Santo y por la gracia de Dios.
  • Enseñándoles que guarden todas las cosas que les he mandado: Este es el "que hacer" del discípulo. Su razón de ser. No es imitarnos a nosotros, es imitar a Cristo. (Obviamente, la manera en que puede ver a Cristo es a través de las escrituras de manera directa y luego reflejada en ti)
  • Y he aquí, yo estoy con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo: Tal como empieza dándonos autoridad, sella con la garantía de su presencia a través del Espíritu Santo. Si cumplimos con ser discípulos y hacer discípulos Él nos acompañará.

Cierre

Como se observa, todo empieza y termina en Cristo. Jesús nos autoriza y nos delega la misión. Él es el modelo a seguir del creyente, en su nombre se bautiza, por su sacrificio se accede a la gracia de Dios. Él nos acompaña en cada paso del proceso. ¿Acaso se podría pedir algo más del Maestro?

Así pudimos hacer un recorrido a lo mucho superficial de la Gran Comisión. Estableciendo que primero debemos ser discípulos de Cristo antes de querer salir a su misión, que es hacer discípulos para Él, con Él a través de ÉL. Debemos ser como ÉL nos enseño.

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