Cuando todo estaba perdido y ya no existía un propósito real que mereciera vivir una vida digna, la idea de Dios empezó a calar en nuestros corazones, no por ser un mito. Si no porque en la anatomía de nuestro corazón, existe un espacio diseñado exclusivamente para ser ocupado por Dios. Él lo diseño así. No hay riqueza, compañía, amistad, pertenencia o éxito que pueda hacer en tu vida lo que Dios. Nada que llene ese espacio, nada que nos rescate de este vacío. Solo Dios nuestro Yeshua puede.

Definitivamente, la humanidad necesita algo más que aquello que puede crear y controlar. Algo que se escape de su imaginación, algo que pareciese remotamente posible. Necesitaba saber que en realidad no es el ser superior en la existencia. Debía haber algo más allí ¿o no?. ¿Cómo entonces responderían a las dudas existenciales de "cómo es posible la vida", "por que existimos" "para qué"?. Tanto a esas como a otras preguntas existenciales que nos hacemos desde que vamos tomando conciencia.

En este proceso filosofal se encontraban con una respuesta tan asombrosa como reconfortante y es que "existe un Dios". Un Dios creador que debe darle sentido a la vida, pues el la diseñó con algún propósito. Nos salvó de nosotros, de nuestros pensamientos, de nuestra soledad y falta de propósito. Dios nos equipo con todo lo que necesitábamos para llegar a pensar en ÉL.

Significado de Yeshua

Yeshua, se puede traducir directamente como salvación. En nuestro contexto cristiano, es una palabra que se le atribuye directamente a la persona de Jesús y su alto salvífico en la cruz. Yeshúa es la versión aramea y hebrea abreviada de Yehoshua que significa Dios de salvación.

Con esto entre ojos, ahora brindaré el siguiente verso bíblico encontrado en Isaías 12:2 como estructura a ciertas enseñanzas que necesitamos comprender con respecto a ver y considerar a Dios como lo que es, nuestro Yeshua.

¡He aquí, Dios es mi salvación! Confiaré y no temeré, porque el SEÑOR es mi fortaleza y mi canción; él es mi salvación

Dios es tú Yeshua

Dios es tu salvador. Te salva de las garras de la ansiedad, del estrés de este mundo. Te libera de las expectativas y las autoexigencias. De las cadenas del pecado y la prisión de la religiosidad. Dios te salva de ti mismo, de tu pecado y todos los males que estos acarrean.

Si bien tenemos libertad de decisión, en muchas ocasiones sentimos la orientación y guía de Dios para tomar la respuesta correcta. Dios nos salva. Del contrario y del que está a nuestro favor también.

Confía y no temas

Una vez comprendemos la magnitud de la salvación que Dios nos brinda, entonces comenzamos a confiar en ÉL. Confiar en que ÉL tiene dominio y control de todo. Para ilustrar lo que es la verdadera confianza y aceptación del regalo de la salvación usaré la siguiente historia:

Después de una larga caminata, estás extremadamente cansado. Tu cuerpo necesita hidratarse y tomar un buen descanso. Tus latidos, ya acelerados empiezan a demandar esto. Tu cerebro, se enfoca en tratar de ahorrar energías y mantener el cuerpo en sintonía sin desmayos.

De súbito, encuentras una silla, con una fría botella de agua a la vista. Tu cuerpo lo necesita y lo sabes. Inspeccionas la botella de agua, está sellada. Revisas detenidamente la silla y la ves integra. Das el visto bueno y dices "esta agua es potable y en esta silla puedo descansar".

Aunque tus palabras expresan confianza y falta de temor, no es hasta que te sientas y tomas el agua que realmente empiezas a confiar verdaderamente en que el agua es buena y la silla también. La confianza va más allá de las palabras. La confianza requiere de acción, requiere de depender en el otro de verdad en aquello que se le confía.

ALEGORÍA ORIGINAL

Ahora, ya sabes como debes confiar en que Dios es tu salvador. Accionando

Dios es tu refugio

Cuando dice el "Señor es mi fortaleza", esta última palabra se usa no solo para denota una ubicación. Si no que se refiere a la protección que se encuentra en la fortaleza. De aquí el comprender que Dios está rodeando tu vida por completo. No existe un franco débil o una entrada expuesta. No, estás completamente seguro y a salvo en su presencia. Todo en cuanto te sucede en su voluntad es por un propósito mayor. Dios es tu refugio, en ÉL tu protección segura.

Dios es tu gozo

Este último factor es sumamente importante. No es que Dios es tu fortaleza y tu salvador como para mantenerte prisionero o aislado. NO, el quiere que te goces en ello. Decir el es mi "canción" es ver con alegría y regocijo lo que Dios hizo por ti. Es comprender que sin su presencia estaríamos perdidos. Gózate en tu Yeshua. Nada mejor que ese gozo.

Cierre

Ahora que ya sabes un poco más sobre el nombre de Dios Yeshua, te invito a seguir buscándole. En recordar que el es tu refugio y que en Él debe reposar tu gozo. Que ya no existe nada a que temerle, pues Él está en control de todo. Eres salvo una vez y para siempre.

La confianza requiere de acción, requiere de depender en el otro de verdad en aquello que se le confía.

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