Mi experiencia con Dios portada

Mi experiencia con Dios es uno de los más de 15 libros de Henry Blackaby. Esta versión de la cual haré la reseña, más que un libro común. Es un libro de estudio devocional el cual contiene en sus 12 lecciones contiene ejercicios reflexivos para ilustrar sus enseñanzas.

Ministerialmente, Blackaby ejerció distintos cargos en diversas áreas desde la adoración y misiones a ser pastor principal. En el libro devocional, el hermano Blackaby desarrolla una lección por semana con un eje central cuya importancia y pertinencia actual es sumamente práctica.

Esto, lo hace en lo que Él título "Las 7 realidades de una experiencia con Dios". Debo admitir que este material fue en gran medida el instrumento que Dios utilizó para redireccionar mi vida espiritual. Desde entonces, mi experiencia con Dios ha sido más real. A continuación, en vez de recapitular y comentar cada lección, me centraré en las 7 realidades de una experiencia con Dios, no sin antes enlistarlas:

  1. Dios siempre está trabajando a nuestro alrededor
  2. Él busca una relación real con nosotros
  3. Dios nos invita a unirnos a su obra
  4. Dios habla
  5. La invitación de Dios produce una crisis de fe
  6. Debemos ajustar nuestra vida para unirnos a Dios
  7. Conocemos más a Dios

1-Dios siempre está trabajando a nuestro alrededor

Desde el inicio de la vida como la conocemos, Dios ha estado trabajando. Él no se cansa y siempre se mantiene haciendo su voluntad, cumpliendo sus promesas y amando. Entender que Él siempre está trabajando es crítico por varias razones, entre ellas:

  • La esperanza nunca está perdida: Dios sigue obrando y siempre está allí presente. No hay "derrotas" definitivas. Solo temporadas. No des nada por sentado, tampoco por perdido. Lo único que siempre es cierto es que Dios está obrando.
  • Dios necesita obreros: Sabemos que ya Dios se encarnó una vez en Jesús, y cuando este vuelva en su gloria es a culminar el trabajo. Mientras tanto, el Espíritu Santo espera ansiosamente obrar a través de nosotros para cumplir las asignaciones divinas.
  • No tenemos que "crear y controlar" algo: Existe una sensación de quietud cuando no eres el mayor responsable de una empresa. De igual modo es así en la obra de Dios. Dios tiene el control de todo y además ya tiene las buenas obras preparadas para nosotros. Solo hay que ejecutar.

Así que ya sabes, nuestro Dios está siempre en continua operación.

2-Dios busca una relación real con nosotros

Dios no solo quiere estar haciendo cosas sin propósito o sin sentido. Todo es por una razón, el quiere que experimentemos su amor. El desea que nuestra vida tenga una experiencia real y continua de relación con Él. No porque Él lo necesite, si no que sabe que a nosotros nos hace bien, nos completa.

Por defecto tenemos ese "vacío" en nuestras vidas. Un vacío de proporciones infinitas que solo un ser con los mismos atributos puede llenar y este es Dios. Solo Él puede completar lo que por diseño dejó incompleto para ser satisfecho por su persona. Es exclusivamente su presencia la que nos da ese sentido de plenitud en nuestra vida.

Él nos ama y desde el origen de la vida nos lo ha demostrado, nos busca, nos persigue y cuando nos tiene de frente espera pacientemente a que le reconozcamos y aceptemos.

3-Dios nos invita a unirnos a su obra

Parte de esta relación personal que Dios quiere con nosotros, es darnos propósito. Es parte de completar nuestra vida. El propósito no se da para la quietud, si no para la acción. Así como Dios es un Dios de acción que está continuamente, espera que nosotros lo estemos juntamente con Él.

Si lo piensas, no puedes tener una relación saludable con alguien si nunca estás donde esa persona está. Dios está obrando, por tanto igualmente nosotros. Él quiere que usemos los talentos que depósito en nosotros para las obras que preparó para nosotros. Cumplir con la gran comisión de Jesús amerita movimiento y compromiso.

4-Dios habla

Dios habla a su creación. Si bien argumente anteriormente que no se puede tener relación con alguien sin nunca estar juntos, lo mismo es verdad para lo siguiente. No se puede tener una relación sin comunicación. Dios es intencional en esto, y por eso nos habla de muchas maneras. Blackaby enumera las siguientes:

  • Dios habla a través del Espíritu Santo: Este es nuestra línea telefónica directa con Dios. Él nos ayuda a interpretar lo que Dios nos quiere decir a través de los demás medios de comunicación que comentaré a continuación.
  • A través de su palabra: Algunas veces me suelo encontrar la siguiente frase "si quieres escuchar a Dios, lee su palabra en voz alta". Es tan cierta como graciosa. Él inspiro a aquellos que se atrevieron a experimentar su presencia para que escribieran sus palabras. Él nos continua hablando a través de ellas hoy.
  • Por medio de la oración: La oración es la manera más directa de hablar con Dios. El Espíritu Santo lleva nuestras oraciones a su presencia. Orar es comunicarse intencionalmente con Dios, es prestar no solo nuestro tiempo y voz, si no también nuestro oído.
  • Dios habla por medio de la iglesia y las circunstancias: La iglesia son otros creyentes, otros que están conectados con Dios. Y si Dios habla con ellos, ÉL puede comunicarte algo a través de ellos a ti. Por igual a través de ti a otros. Las circunstancias son indicadores de la voluntad de Dios. Si Él está obrando, algo debe testificarlo ¿cierto?. Por ello, a través de la iglesia y el discernimiento de Espíritu podemos entender que Dios nos dice por medio de las circunstancias.

Dios quiere una relación con nosotros, y está dispuesto a comunicarse con nosotros por todos los medios necesarios de manera que logremos captar su mensaje claramente.

5-La invitación de Dios produce una crisis de fe

Cuando Henry menciona la crisis de fe se refiere sencillamente al caos de pensamientos que nos sobreviene. Caos porque colisionan dos realidades en uno mismo: Lo que Dios quiere contigo y lo que tu quieres de ti. Este encuentro bélico nos reta a confiar en Dios y depender en su soberanía.

De esta crisis de fe, se inspira la frase "Nadie vuelve a ser el mismo una vez conoce a Cristo". Es que es imposible permanecer igual si aceptamos experimentarle.

6-Debemos ajustar nuestra vida para unirnos a Dios

El resultado de la crisis de fe inicia con una toma de decisión. ¿Lo sigo y me uno o que quedo?. Cuando aceptamos el cóctel de la bendición y compromiso entonces nos vemos en la necesidad de cambiar. Cambiar para poder ejercer el rol que Dios determinó. Estos ajustes suelen ser difíciles. A veces, se deben hacer de manera intencional, otras veces es la relación con Dios que los provoca sutilmente.

Sea capacitarnos, abandonar malos hábitos, movernos de escenarios y asumir ciertos roles. Infinitud de cosas que solo a través del Espíritu Santo y nuestra experiencia en la relación con Dios nos permitirá conocer.

7-Conocemos más a Dios

Por último, el ciclo se renueva. Gracias a la obediencia y la confianza logramos conocer a Dios de una manera más real, personal e intima. La obediencia es clave. A través de esta podemos disfrutar de la plenitud que Dios nos ofrece en sus atrios.

Cierre

Experimentar a Dios es una de las cosas más maravillosas que puede vivir una persona. Mi experiencia con Él lo es. Reconocer que Él siempre está obrando y quiere una relación personal de amor con cada uno de nosotros es fundamental para nuestro propósito de vida. Él constantemente nos está llamando, nos habla de mil y una forma para que le veamos y nos atrevamos a conocerle, a unirnos en su obra. Esto conlleva cambios que, aunque dolorosos estos ajustes son necesarios y desarrollaran además de un carácter fuerte, una relación con Dios más intima y real.

Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado.

Zarza ardiendo en el monte moises

Enlaces de interés:

Referencia central

Blackaby, H. T., & Blackaby, R. (2007). Mi experiencia con Dios. Lifeway Press.

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