Con la aparición del primer ser humano, inició también lo que conocemos como evolución. Esta no ha parado desde entonces, así como tan poco el aumento de la densidad poblacional. Cuando hablo de evolución, no me refiero a cambios físicos significativos o a adaptaciones entre especie. No, con evolución me refiero a la evolución del pensamiento del hombre. Desde el fuego y la rueda hasta la pólvora y el ferrocarril. Desde las pocas palabras escritas hasta los millones y millones de mensajes que se tramitan diariamente en las redes. Así, también han evolucionado muchas otras cosas, entre ella la interpretación de la navidad y muchos conceptos del cristianismo.

Históricamente, el ser humano a logrado adaptarse a los cambios de manera impresionante. Esto lo ha logrado gracias entre tantas cosas, también a como ya mencionamos anteriormente, la evolución del intelecto. Tal cual un bebé se desarrolla y empieza a formular sus primeras ideas desde una perspectiva de infante hasta llegar a ser adulto, la religión y el concepto de las fiestas también se ha desarrollado. En este artículo, abordaremos de manera breve la evolución de la navidad, no sin antes pasar a definir como la entendemos hoy.

¿Qué es la navidad?

La navidad es una fiesta cristiana en la que se conmemora el nacimiento de Jesús a través de la concepción divina por medio de la virgen María. Cabe destacar que, alrededor de la vida de Jesús y su madre circulan más de 25 fiestas y días conmemorativos. Por lo que la navidad no es una fiesta única en su clase. Estas fiestas citadas, están oficialmente aceptadas y promulgadas por el Vaticano.

Si bien, esta es la idea central detrás de las fiestas, la realidad social que se vive en torno a la navidad no es esta. Es lógico esperar que en un mundo tan repleto de perspectivas y experiencias distintas, un evento tan significativo como la encarnación del Creador del universo sea minimizado, tergiversado u omitido.

Degradación de las fiestas

Hoy, podemos ver como en países que dominan la palestra cultural por su gran influencia social y económica tienen como personaje principal a Papá Noé o Santa Claus. El cual, paradójicamente está inspirado en una persona real que fue cristiana practicante. Otros, solo toman las fiestas como unas vacaciones de fin de año donde el buen comer y el mal vivir son el motivador inicial.

La nieve, que totalmente ausente de la vida de Jesús, forma parte visual importante de las fiestas navideñas. Presente en decoraciones, audiovisuales y todo el entorno festivo. Es como si, en sentido general, las fiestas se hallan convertido en un evento pagano. Y es que realmente no se podría llamar degradación de la fiesta, si en el marco histórico su origen práctico (incluyendo la elección de la fecha) coincide con el paganismo

Origen pagano y un poco de su evolución

La fecha elegida para celebrar la navidad, en la tradición cristiana apunta al nacimiento de Jesús. Debido a falta de evidencia textual se asume también por fe el día exacto como el 25. Sin embargo, la fecha coincide con la fiesta del mitraísmo que celebraba el nacimiento de su dios. Se dice que el cristianismo adoptó esta fiesta como una forma estratégica para alcanzar y transicionar a los practicantes de esta religión hacia el cristianismo.

Definitivamente la fiesta ha evolucionado mucho, tal como el entendimiento del hombre. Artilugio literal utilizado como símil. Esta evolución marcada por un inicio divino pagano, adoptada por estrategia política y social hasta convertirse en culto cuasi sacerdotal, hasta hoy ser un motivo de celebraciones, gozo, alegría y comunidad familiar. No podemos decir que la fiesta se degrado, si el origen trazado también es degradante. Simplemente, es lo que es… entonces ¿Porqué celebrar la navidad como cristianos?

¿Porqué celebrar la navidad como cristianos?

Si fuera retórica, respondería con un ¿porqué no?. Pero como no es retórica y sí un poquito de ayuda, entonces respondo lo siguiente: Por que Cristo lo merece.

No se trata de que sea la fecha exacta en la que Jesús nació, ni se trata de que el origen de la fiesta fue mal concebido, o que la adopción fue estratégica. Se trata de que es una oportunidad de conmemorar un evento importante y sin igual, único e irrepetible. La encarnación del creador del universo. Por eso debemos celebrarla. Por eso debemos ser generosos también y compartir en familia. Generosos porque el se dio a si mismo, y en familia porque el nos hizo hijos a todos tras sacrificarse. Así que, antes del cierre les comparto este verso:

Y la Palabra se hizo carne y habitó entre nosotros, y contemplamos su gloria, como la gloria del unigénito del Padre lleno de gracia y de verdad.

Cierre

La realidad es que, como cristianos debemos aprovechar la evolución cultural de las fiestas para disfrutar la familia. Crecer en comunidad y cultivar buenas experiencias con las personas que nos rodean. Es un momento para practicar la bondad y la gratitud con todos, especialmente con los más desposeídos. Sobre todo, es un gran momento para recordar y celebrar la vida de Jesús. No porque naciera en esta fecha exacta, o porque el origen de la fiesta se Él, si no por lo que Él hizo por nosotros, porque nos amó. Definitivamente el lo merece, además, más allá del origen de la fiesta, recordemos que todo lo que Cristo toca, lo transforma para bien.

…recordemos que todo lo que Cristo toca, lo transforma para bien.

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