En esta primer edición de reflexiones cristianas sobre frases famosas, estaremos dando un viaje a cientos de años al pasado, para comentar sobre las frases de los principales filósofos griegos que aún hoy ejercen gran influencia social, desde ser pilares a carreras como el derecho hasta ser padres del comportamiento social estándar con la ética.

Sócrates

Sócrates

Sócrates fue uno de los filósofos de la Grecia clásica más prominente. Considerado Padre de la ética, conocido ampliamente por el "método o debate socrático" el cual obviamente y sin la menor duda fue bautizado en su nombre. Aunque no escribió nada como tal (incluso a veces su existencia es tema de debate), sus estudiantes o seguidores transmitieron su pensamiento a lo largo del tiempo, algo así como lo que hizo Jesús de Nazaret, nuestro Cristo. La frase transmitida de Sócrates que se irá a analizar es la que considero la más icónica:

Solo sé que no sé nada

Reflexión

Está frase implica una postura humilde ante la constante exigencia cultural de conocer y saber. Nos invita a entender que no somos capaces de saberlo y entenderlo todo y más si entendemos que la frase es proveniente de una mente brillante en medio de escenario de juicio. Como cristianos, podemos encontrar una postura bastante parecida por parte de Jesús, quien padeciese en juicio ante Pilato, gobernador romano de la época en Judea.

Tanto la respuesta de Jesús como la de Sócrates a quienes les acusaban, parecía un giño audaz el refugiarse en la humildad, como si le dijeran al acusador "tú debes saber que es lo que sé, lo que hago y lo que digo ser, pues por eso aceptaste me juzgaran y me trajeran ante ti".

Te invito a que utilices o vivas esta frase en mansedumbre, y que cuando lo hagas recuerdes que estarás cumpliendo directamente con el mandato que nos hizo Jesús al decirnos "Aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón". Mateo 11:29

Platón

Platón

Platón, quien fuese uno de los filósofos estudiantes de Sócrates y famoso precisamente por ser uno de los principales transmisores de su pensamiento en la antigua Grecia. Como filósofo, fundamentaba su pensamiento en ideas científicas y matemáticas.

Fundó la Akademia, escuela de filosofía considerada una de las primeras universidades del Occidente. Este enseño entre muchas cosas, sobre el alma y el mundo intangible con pensamientos como la teoría de las ideas. La frase transmitida que se ha de analizar es la que hoy parece ser la más representativa del pensamiento social:

La libertad consiste en ser dueños de la propia vida

Reflexión

A esta frase pudiese dedicarle todo un artículo, pues además de contradecir algunas de las enseñanzas bíblicas más fundamentales como por ejemplo, somos hechos hijos de Dios porque por su sangre fuimos comprados. Tenemos los apóstoles que de manera enérgica nos recuerdan que no nos pertenecemos a nosotros, si no que nuestra vida le pertenece a Dios por cuanto hemos aceptado a Jesús como Señor y Salvador.

Otra de las ideas bíblicas que desmienten esta frase yace en el significado de libertad. Mi interés no es hacer toda una exégesis en esta ocasión sobre este pensamiento de Platón, pero sí acotar que en la generación actual parece ser una consigna el "vivir libre con la idea de pertenecerse a uno mismo y hacer como queramos". Esto lo vemos expresados en frases como "ser dueño de mi tiempo", "es lo que me merezco" y etc.

La próxima vez que leas esta frase, recuerda que solo Jesús te hace libre, tal como dice su palabra "Así que, si el Hijo los libera, serán ustedes verdaderamente libres" Juan 8:36

Aristóteles

Arístoteles

Aristóteles, quien en conjunto con Platón es considerado como Padre de la filosofía Occidental y con Sócrates a la cabeza forman lo que considero la piedra angular en la historia de la filosofía. Este fue un filósofo caracterizado por su insaciable sed de conocimiento y su espíritu curioso.

Entre sus muchos pensamientos transmitidos generacionalmente por los pensadores, los más analizados son aquellos relativos a la virtud y la excelencia. La frase "Somos lo que hacemos repetidamente. La excelencia, entonces, no es un acto, sino un hábito", muy famosa del autor Will Durant, se atribuye por error a Aristóteles pues se inspira en el griego, el cual de manera más literal plantea que…

La virtud moral es el resultado del hábito

Reflexión

De las frases famosas analizadas, quizá esta fue la más complicada debido a los abstracto de la virtud moral. Esta frase se puede considerar como una de esas expresiones del individuo que son en esencia buenas, moralmente bien recibidas, como por ejemplo la educación al saludar y el cariño expresado en servicio.

En lectura rápida y con tono motivador, Aristóteles nos orienta a entender que debemos practicar las cosas buenas para que de una manera u otra se conviertan en un hábito y que si una buena acción es un evento único y no algo continuo entonces no tendría virtud moral en sí, lo contradictorio viene cuando nos detenemos a analizar. ¿Realmente viene de mi mismo todo el bien que práctico? La realidad es que no, pues sabemos que todo bien viene de arriba, pues hasta Jesús dijo que solo uno bueno hay en la vida y este es Dios.

La próxima vez que te topes con esta frase, o con una idea similar recuerda que solo somos una vasija de barro en la cual Dios deposita su gracia tal como dice su palabra "Toda buena dádiva y toda perfecta bendición descienden de lo alto, donde está el Padre que creó las lumbreras celestes, y quien no cambia ni se mueve como las sombras". Santiago 1:17

Pensamiento de cierre

Es sumamente importante que seamos humildes al responder frente a lo que nos acusan o halagan, saber reconocer que no lo sabemos todo y que si algún talento tenemos que sea digno de admiración es por la gracia de Dios y no por nuestra falsa autosuficiencia.

Porque una vez se empieza a recibir resultados positivos por nuestras buenas acciones empezaremos a creer que nosotros somos los únicos responsables y esto es peligroso. Diría la típica frase cristiana "se enamoraron de la obra y se olvidaron del dueño".

Como cristianos debemos entender que somos hijos de Dios, le pertenecemos a él pues fuimos comprados y por tanto, todo lo bueno que hay en nosotros no es un producto de nuestro propio esfuerzo natural, si no que viene de Dios por su misericordia y la bondad en su persona y uno de los medios por el que Dios transmite dicha bondad es en nuestra relación personal.

Todo lo bueno que hay en nosotros no es producto de nuestro esfuerzo natural, si no que viene de Dios.

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