
En la existencia todas las cosas cambian, ya sea para bien o para mal. Incluso aquellas que en su momento fueron buenas o aparentemente perfectas. Desde modelos de teléfonos hasta la manera de vestir. Los valores y la moral son cosas que, aunque permanecen, en muchas culturas han sido adaptados en mayor o menor manera. Los cambios, pueden ser graduales como en las estalagmitas y estalactitas o radicales como el agua al cambiar de estado. Todo parece ser temporal en mayor o menor medida, hasta poder casi afirmar que no hay cosas de carácter inmutable real.
Tomando como referencia las estalagmitas y estalactitas, notamos que para que "cambie" de tamaño debe pasar mucho tiempo. Con pensar que solo 1 cm puede tardar de uno a veinte años. Y luego de ese tiempo, el cambio es imperceptible, sin embargo, sigue siendo cambio. En cuanto al agua, notamos que cambia toda su "estado" aunque siga siendo agua. Este cambio puede pasar en fracción de segundos en algunos casos.
En la tierra todo es temporal
Desde el enamoramiento hasta las estaciones del año, la vida se compone de ciclos. Ciclos que se repiten en muchos casos y otros que no. El ser humano se ha mantenido en constante evolución desde su creación, así como desde su nacimiento. El intelecto, la tecnología, los intereses y la manera de comunicarse cambia. No existe un ápice demostrado a lo largo del tiempo que no cambie. Las leyes de la termodinámica indica que todo tiene a su estado de reposo. Incluso el sol que aunque parece inmóvil, rota sobre su propio eje y además se mueve en traslación junto a la vía láctea.
Absolutamente todo cambia, incluidos nosotros en algún momento de nuestras vidas o más bien, en todo momento. Difícil descansar la confianza en algo en esta tierra si se espera total invariabilidad.
Dios es inmutable
A todo esto, llegamos al punto de preguntarnos…si todo cambia, ¿Dios también?. La respuesta sencilla es no. Absolutamente no. Dios es inmutable. Y esto no lo decimos por un capricho o por tener en quien confiar. Lo creemos porque varias razones que prosigo a detallar no sin antes dejar esta cita bíblica:
Aspectos por lo que creemos que Dios es inmutable
- Él nos ha demostrado que es fiel y que no cambia. Es lógico acudir a la experiencia y a su carácter revelado para entender que es así. Él sigue amándonos, sigue teniendo el mismo estándar moral, la misma intención de relacionarse con nosotros, el mismo carácter y sigue siendo el mismo Dios.
- Su palabra así lo dice. En la biblia podemos encontrar versos donde indica directamente que Dios no cambia. Así lo vimos en el verso anteriormente citado. A diferencia de las experiencias, que pueden ser interpretadas de distintas formas, la palabra es solo una. Un no, es no y como dice que no cambia, pues así es. Corrobora pues, lo que ya nos ha demostrado.
- Nosotros cambiamos nuestra manera de verlo, por ende pudiésemos creer que Él cambió cuando realmente fue nuestra comprensión sobre él. Tal como se detalla en la sección anterior, vemos que todo en la naturaleza tiende al cambio. Ese cambio produce un entendimiento también distinto sobre lo que nos rodea.
- Lo que implica el cambio. El cambio implica oportunidad de mejorar o historial de fallo, implica evolución o retraso entre otras cosas. Todo cambio apunta a imperfección y Dios es perfecto. El orden con el que funciona la naturaleza, el lujo de detalle con el que podemos apreciarla solo dicta que un ser perfecto pudo hacerlo y regir este mundo. Dios no puede ser más Dios de lo que ya es, pero si puede ser más Dios para ti de lo que ya es.
Con estos cuatro aspectos, y un poco de fe es mucho más que suficiente para entender que Dios es inmutable.
Cierre
Dios es inmutable, Dios no cambia. No cambia su esencia, no cambia su forma de ser y actuar. El cambio implica aprendizaje o arrepentimiento, implica la posibilidad de mejorar o la de fallar. El no puede ser más Dios de lo que ya es. Su palabra dice que él no es hombre para mentir ni para arrepentirse.
De este atributo, se desprende la idea de que Dios es fiel, pues el cumple su palabra a cabalidad, sin retrasos ni vacilación. Si el lo dijo, el lo hará. Si el lo quiso, siempre lo querrá. Creer que el cambia abre la puerta a miles de inconsistencias que no guardan coherencia con su naturaleza.

Enlaces de interés:
- Diferencia entre las estalagmitas y estalactitas
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