
Alguna vez cuando disfrutábamos de buena comida, una gran compañía o cualquier placer, deseamos que el momento fuese infinito. Claro, y es que todos desearíamos que las cosas así duraran hasta siempre. Para la humanidad, etiquetar algo que puedan crear como de duración "infinita" es casi imposible.
Hay elementos observables en la naturaleza que pareciesen ser inagotables. La luz solar, el agua y otros recursos como el oro son un buen ejemplo de ello. Sin embargo, cuando se observan detalladamente estos elementos y se pasan por las leyes científicas como las de la termodinámica, especialmente la ley de entropía. En definiciones simples, no hay un elemento observable que sea realmente infinito… ¿o sí?
Lo natural se extingue
Todo elemento natural tiene un inicio y un final. Y si observamos otra de las leyes científicas, conocida como la ley de la causalidad, entendemos que todo lo que vemos, fue provocado por algo. La ley de la causalidad reza que "todo efecto, tiene una causa que le antecede". Esta ley es aplicable a todo lo natural del universo, pero Dios no es parte de la naturaleza. Si retrocedemos a un escenario de inicio posible del inicio de la existencia y aplicamos la ley, entonces la pregunta ¿Quién creo todo?, se transforma a "¿Cual es la causa principal de este efecto al que llamamos universo?.
La respuesta a esta pregunta, pensando en términos lógicos debe ser algo totalmente superior en magnitud al efecto, algo que no necesite del efecto para existir. De lo contrario, daría lugar a debates milenarios que pareciesen sin sentido como el del huevo y la gallina. Entonces, todos los razonamientos, tanto el lógico como el científico apuntan a una sola dirección, la respuesta a esa pregunta es a lo que llamamos Dios. La causa de origen de todo lo que conocemos.
Dios es infinito
Llegados entonces hasta este punto, vale la pena reflexionar en la infinitud. Infinito es aquello que no tiene fin y eterno es aquello que no tiene ni principio, ni fin. Entonces, todo lo eterno, es infinito, pero no todo lo infinito, es eterno. Dios, para los hombres es infinito, pues conocen el comienzo de Dios en sus vidas, más nunca conocerán su final. En sentido real, Dios es eterno.
Antes de que se formase el tiempo (ÉL lo formo) ya existía. Por lo que el tiempo ni siquiera puede definir a la longevidad de Dios o mejor dicho, Dios no tiene longevidad. El tiempo como tal, es una unidad de medida que solo la podamos aplicar en nuestra experiencia particular con Dios, más allá de ahí, no tiene sentido. Pudieses contar "sus años" desde hoy hasta que mueras, y todavía te faltarían infinitud de cifras.
Cierre
Cuando pienses en Dios, el quiere que lo pienses lo más cercano a lo que Él es. Él es infinito, no tiene final. Tu confianza puede estar en Él porque el nunca dejará de existir. Puede ser tu apoyo porque nunca dejará de estar. Él quiere que sepas que siempre siempre puedes contar con Él. Que no existe un solo momento de tu vida que se haya perdido, pero que tampoco existirá uno que se vaya a perder. Que puedes contarle todo y hablar a confianza, porque el tiene todo el contexto.
Recuerda que Dios es eterno y en tu vida es infinito y que cuando te digan "Dios te bendiga", reconoce que hasta el fin de tus días el te estará bendiciendo. Amén.

