Gracias

Estemos agradecidos. Agradecidos con Dios por la vida. Agradecidos por todo lo que ha pasado en el año. Aciertos y desaciertos. Buenas y malas experiencias.

Por cada tarea superada y por aquellas que nos superaron a nosotros. Por las buenas impresiones y las no tan buenas también. También por los errores y por los aciertos.

Agradecidos por el aire que respiramos, la salud que poseemos y hasta las dolencias y enfermedades que nos abaten. Agradecido por las sonrisas y las lágrimas. El gozo y la tristeza. Agradecidos por lo que fuimos y por quienes somos. Estemos agradecidos por cada hora, minuto y segundo que Dios nos ha permitido vivir.

Por vivir a plenitud. Con o sin restricciones. Seamos agradecidos por las limitaciones y los accesos. Agradecidos por todo, todo, absolutamente todo.

Por los éxitos y los fracasos, por los sueños cumplidos y los olvidados también. Agradecidos por los colores, los olores y los sabores que percibimos. Seamos agradecidos por cada comida y snack consumido. Por cada momento en el que sentimos hambre y por aquellos en el que tuvimos con que saciarla.

Gracias Dios bueno

Gracias por cada uno de los objetivos y metas que fueron alcanzados este año y también por los que no. Demos gracias por la vida y cada minuto que ha sido utilizado para mejorar nuestras vidas. Gracias, gracias, gracias y gracias. Por todo eso debemos dar gracias.

Gracias por la familia, por los amigos, por los que viven y por los que ya no están. Y gracias Por los que están presente y también por los que decidieron no estarlo.

Gracias por nuestro nombre, por nuestra imagen, nuestra forma de ser y toda, absolutamente toda la vida que tenemos. Demos gracias a Dios por ello.

Hoy somos lo que somos, por la gracia y la misericordia de Dios. Así que te invito que estés donde estés ahora, por todo lo mencionado y por lo que falto. Por todo lo que solo tu y Dios saben, si te sientes que verdaderamente le debes todo esto, dale gracias a Dios con todas tus fuerzas.

Verdaderamente Dios ha sido bueno, y muy bueno. No se si lo habías pensado antes de leerlo. O si simplemente lo diste por sentado. Si diste por sentado que puedes ver, escuchar, hablar, sentir y hacer todo lo que puedes hacer y disfrutar. Wuao, que hermoso saber que Dios nos ama tanto que permitió todo este 2025 nuestras vidas.

El mensaje de Dios para tu vida

Quiero decirte algo sumamente importante. Tengo un mensaje de Dios para ti hoy. Dieras o no todo esto por sentado, hayas disfrutado tu año o no, todo esto ya paso. Es pasajero, incluso esto que estamos viviendo ahora y las palabras que te escribo lo son. Pero esta parte de te escribo ahora a continuación, las cuales son las palabras de Dios, permanecen para siempre y espero que el Espíritu Santo te las recuerde día tras día en el nombre de Jesús:

Pues, ¿de qué le sirve al hombre si gana el mundo entero y pierde su vida? ¿O qué dará el hombre en rescate por su vida?

De que te sirven los logros y bendiciones antes mencionados, si todos son pasajeros. Si ya muchos los olvidaste y otros los das por sentado. De que te sirve ganar amigos, fama, dinero y muchas experiencias, si eso al final no te llena. Si eso es tan común, va y viene en la vida. ¿Necesario e importante? Sí, más no prioridad.

De que te sirve lograr comprar lo que soñaste o conquistar lo que siempre anhelaste si pierdes tu alma. No existe manera humana en la que puedas salvar tu alma. Sin importar las buenas acciones que realices, los favores y las buenas intenciones, nada de eso es suficiente.

Por gracia, no todo está perdido. Déjame recordarte que Dios hecho hombre se encarnó como Jesús para cargar nuestra culpa y nuestros pecados y nos dio acceso a la verdadera libertad. Su presencia. Nos está regalando eso que si es eterno. Eso que no podemos ganar y lograr por nosotros. Salvar nuestra alma.

Nos amó

Se encarno y nos amó desde que tuvo la idea de crearnos, desde que decidió venir a este plano como carne. Desde que estuvo en el vientre, durante sus primeros latidos hasta los últimos colgado en la cruz. Desde sus primeros pasos como bebé hasta los últimos como adulto cargando nuestros pecados, nos amó. Nos mostró como entenderle de manera correcta, como conocerle y entablar una relación con Él mismo. Él no enseño la obediencia de manera práctica, sufriendo los mismos achaques que nosotros, las mismas tentaciones. Nos amó mostrándonos que es él el camino, la verdad y la vida. Nos amó.

Porque nos amó tanto, que se involucró en nuestro mundo, pero no con el mundo, si no para él. Nos amó, tanto que dio su vida y luego la recuperó sellando así su victoria inmaculada.

Cierre

Aceptar el regalo de Cristo es el mayor logro que podrás obtener no solo en el 2025, si no en toda tu vida. Esto marcará en ti un antes y un después. Acepta este regalo, este regalo de amor y tu vida no será nunca jamás la misma.

Se encarno y nos amó desde que tuvo la idea de crearnos, desde que decidió venir a este plano como carne

Cruz

Enlaces de interés

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Verified by MonsterInsights