acciones

Existen miles de libros de autoayuda que se publican anualmente. Del mismo modo también existen cientos de libros que aseguran tener la receta del éxito. Este nicho, crece día tras día en cantidad de escritos, aunque probablemente no en cantidad de lectores. Personalmente, no he leído tantos como para considerarme experto, pero sí he aprendido es que todos los libros de auto ayuda o de promesas de éxito hacen un llamado a la acción. Y no es un misterio pues, este llamado se encuentra hasta en la biblia entretejido entre los mandatos y acciones que debemos realizar para una vida llena de propósito, fe y amor.

Este llamado interno a la acción es lo que busca despertar el escritor de esta industria y en lo que a mi concierne, es también lo que trato de hacer. A continuación detallare porque debemos enfocarnos en ejecutar acciones y también en lo que estás acciones representan.

Tus acciones te definen

Lo primero que debemos entender es que son nuestras acciones las que definen el tipo de persona que somos. También, son las que en cierto punto moldean el tipo de persona que seremos, aunque no lo determina. Cuando hacemos alusión a las acciones no hacemos referencia solo al verbo que indica la acción, si no también al conjunto intrínseco de las emociones, intenciones y actitudes que se ven involucradas en la ejecución de dicha acción.

Son nuestras decisiones las que muestran lo que somos.

En la biblia, la cita de Rowling sería más poética y diría "por sus frutos los conoceréis". No puedes simplemente pretender ser algo sin "hacer". No es maestro aquel que no enseña a nadie, ni es honesto aquel que no practica la verdad. Como vemos, la acción antecede al concepto del yo en sentido abstracto.

Por supuesto que sí se pueden tener ideales y metas mientras se planifica una versión futura del yo, pero mientras tanto no existan acciones que respalden nuestra persona, no podremos ser jamás quien diseñamos ser. Una vez comprendido este primer punto, podemos proseguir al siguiente.

Las acciones generan valor

Para nuestro uso, no se considera una acción a algo que no provoca un cambio en el contexto donde se ejecute. Si no hubo cambios, entonces no hubo acción. El cambio es inherente a la acción, sea perceptible o no, debe existir un estado original y un estado post acción. De allí el planteamiento de que la acción es un generador de valor, es decir, crea cambios en el estado original.

Y es que las palabras son como carretas, que si no son acompañadas de acciones están vacías. No fueron solo las palabras de Jesús la que cambiaron la humanidad e inspiraron que el tiempo pasara a categorizarse a.C y d.C. Fue el paquete completo, pero sobre todo, sus acciones llenas de amor y compasión por su misión. Definitivamente Jesús fue un hombre de acción y su llamado a nosotros es siempre el mismo, accionar con frases tan citadas como "id por todo el mundo" en Marcos 16:15 o "hagan brillar su luz" en Mateo 5:16

Hagan brillar su luz delante de todos, para que ellos puedan ver las buenas obras de ustedes y alaben a su Padre que está en los cielos.

Como vemos, sin acciones no hay transformación, no hay cambio. Es imposible, eso no existe. Cada evento transicional de la historia (tanto moderna como antigua) fue provocado por acciones. La historia misma recoge acciones llenas de vida en si mismas. Las palabras, las palabras son opcionales.

Tus palabras no bastan

Si hasta este punto aún no te has dado cuenta, permíteme ser el primero en repetírtelo "TUS PALABRAS NO BASTAN". No es suficiente decir o desear que las cosas sucedan para provocar que pasen. En la vida no existen varitas mágicas o genios en lámparas para que con tan solo hablar las cosas pasen. Y si existieran y con tan solo hablar las cosas sucedieran, les aseguro que aunque quien habló no hizo nada, la otra parte estuvo llena de acción.

Si solo le dices a tu pareja que la amas y nunca haces algo para demostrárselo, entonces simplemente no la amas. Si solo hablas de lo bueno que sería tener algo y no accionas para conseguirlo, nunca disfrutarás el beneficio. De la única manera que tus palabras cobran valor es si se transforman en acciones para ti o para quien escucha.

Ya lo dijo el filósofo y escritor de novelas francés Jean-Paul Sartre

Lo que cuenta no es lo que dices, sino lo que haces

No es lo que dices, lees o los recursos gráficos que consumes. Es lo que haces con esa información y contenido la que cuenta.

Las palabras importan

Con esta última sección no he querido desmeritar las palabras, por supuesto que son importantes. Muchas veces son el precursor de las acciones. Son la llama que enciende los corazones y provocan el arder de motivación. Es por ello que deben ir acompañadas, porque para que esa llama se mantenga viva y flamante necesita de oxígeno y para tal caso, son las acciones. Debemos cuidar entonces lo que decimos, puesto por esto se nos pedirá cuentas, pues de el hombre es responsable tanto de lo que dice como de lo que hace.

Cierre

Debemos ser personas de acción. En un mundo lleno de cambios constantes, es necesario estar despiertos para accionar y mantenernos a flote. No son las palabras las que nos moverán del punto A al punto B, si no nuestras acciones. Son estas las que te definen, las que cambian tú mundo y forjan tu futuro. No te canses de intentar, de soñar y querer ser mejor que ayer. Se incesante, no te canses de actuar porque allí amigo mío, está el verdadero camino del éxito.

No es suficiente decir o desear que las cosas sucedan para provocar que pasen

Enlaces de interés

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Verified by MonsterInsights