Como artículo inicial de nuestra serie "Conociendo los nombres de Dios" decidimos iniciar con el nombre Abba Padre. Acudiendo a la idea de que si estamos vivos, es porque tenemos o tuvimos un padre que nos engendró. En esta caso, Dios no es solo nuestro Padre espiritualmente hablando, si no que también es el creador toda nuestra vida en sí misma.
Es una necesidad imperante que conozcamos a Dios de una manera personal e íntima. Más allá de concentrarnos en el origen del término, quiero guiarte a ver como entender y vivir bajo este nombre de Dios. Pretendo darte pinceladas del donde, como y porque ver al "Abba Padre" manifestado en tu vida. Para ello, lo que si precisamos es de contar con una definición básica del término y su contexto general.
Definición de Abba

Encontrada solo tres veces en el nuevo testamento (sin contar los sinópticos), Abba es un término íntimo utilizado para llamar como hijo al padre. En sus transliteraciones en la biblia siempre se ve acompañado del Padre luego de su uso como "Abba Padre". Cada vez que fue usado (por Pablo o Jesús) aludía a la familiar relación padre-hijo.
Y allí yace la grandeza del término, viniendo de una cultura machista donde ser el "macho" llevaba ciertos protocolos, vemos como en este vínculo filial entre padre e hijo estas barreras culturales y/o protocolares no tenían efecto alguno.
Ya entendiendo de manera general el término, pasamos a citar el siguiente verso bíblico el cual nos servirá de estructura. Aunque no utiliza el original hebreo Abba para Padre, si hace alusión a la relación paternal que deseamos ilustrar.
Ve a Dios como tu Padre
Como comentábamos anteriormente, es una necesidad conocer a Dios lo más íntimo y cercanamente posible. Vamos según los atributos de Dios Padre mencionados por Isaías a reflexionar detalladamente en cada aspecto.
Dios Padre nuestro Señor
Dios es nuestro Señor y nosotros somos sus siervos. Vivimos y estamos bajo su total y absoluta voluntad. Para nuestra suerte, es un Señor paciente y misericordioso, tanto que hasta parece negligente. Aquí, lo que necesitamos es entender que, para disfrutar a plenitud las "bendiciones" de nuestro Señor debemos someternos.
Dios es quien controla todo el universo. Sin él, la vida no fuese posible. Dios rige en su creación de manera omnipotente. Nadie ni nada le arrebata ese control. Es necesario saber esto pues, allí reposa nuestra seguridad.
Dios Padre nuestro Abba
Dios es nuestro "Abba Padre". Somos sus hijos. Le pertenecemos, fuimos engendrados por él. Esto no es para estar "sometidos" y ser solo obedientes. No, esto nos dota de identidad, de sentido de pertenencia y nos llama a tener una relación confidente.
Cuando pienses en Dios de esta manera, aunque sea difícil no trates compararlo con la paternidad humana. Esta no se acerca, aunque si pueda ser una referencia. Debes entender que quien te creó, cuida de ti, te sostiene, le importas, te ama y además te dota de propósito. Lo hace de manera permanente, sin descanso y de manera intencional con amor, no como una obligación, si no como un placer.
También, debes entender que esto te da todo el derecho de disfrutar de sus bendiciones, pues como hijo adoptado en Cristo Jesús.
Dios Padre nuestro Alfarero
Dios es nuestro alfarero. Cuando aceptamos a Dios como nuestro Señor y entramos en esa relación Padre-hijo con él, entonces el viene a ser nuestro alfarero. Es nuestra relación con Dios, a través de su palabra y el Espíritu Santo la que nos moldea. La que cambia nuestro carácter, forma nuestra personalidad y nuestra vida.
Somos el barro en sus manos, conforme a nuestra naturaleza, si nos rompemos, si perdemos la forma del moldeado o al pasar por el fuego nos quebramos, ÉL nos restaura. Estamos en sus manos, estamos seguros.
Cierre
Dios es nuestro Abba Padre, el quiere una relación íntima, personal y real con cada uno de nosotros. Te invito a que inviertas tiempo en desarrollar tu relación con Dios conociéndole como un padre que te cuida y te ama. Como el que te da vida a ti y todo el universo. Aquel que te adopto a través de la sangre de Jesús, y quiere moldear tu vida como cual alfarero las vasijas de barro.

