
En la vida del ser humano, existen códigos de conducta. Normas morales que permiten la coexistencia social. Estos, varían dependiendo el la cultura. No obstante esto, si que hay elementos que son comúnmente aceptados etiquetados como valores universales. Para los cristianos, este código de ética está establecido en los 10 mandamientos.
Conocidos como los mandamientos de Moisés, lo cual es una mal atribución, puesto Moisés fue solo el escritor, y Dios quién los ideó. Estos fueron entregados para regir la conducta social del pueblo de Israel luego de que fuese liberado de Egipto por Dios.
En este artículo, exploraremos como Jesús, siendo el unigénito de Dios, enviado por Dios, encarnación de Dios se relacionó con estos. Pero, antes hay que dar respuesta a la pregunta ¿Cuáles son esos mandamientos?
¿Cuáles son los diez mandamientos?
Dados a través de Moisés para Israel, en el monte Sinaí, el cual úbicado en Sinaí lleva el nombre de Moisés como Jebel Musa. Estos mandamientos entregados por el eterno a la humanidad son:
- No tendrás otros dioses: El primer mandamiento y nos habla de la primacía de Dios en nuestras vidas. Éxodo 20:3
- No harás ídolos: Similar al primero, se refiere a no hacer figuras de creaciones para rendirles culto. Éxodo 20:4-5
- No tomarás el nombre de Dios en vano: Este, hace referencia a no atribuir a Dios el honor que su nombre representa. A su vez, también el con acciones o palabras "desmeritar" la honra de su nombre. Éxodo 20:7
- Santificar el día de reposo: Por tradición, porque Dios descansó de su creación al sexto día los judíos guardan el sábado. Implica no hacer absolutamente nada más que comer y reposar este día. Éxodo 20:8-10
- Honrar a los padres: Darle valor al esfuerzo de los padres (ya sea de sangre o crianza), apreciando su persona, respetándolos y amándolos. Éxodo 20:12
- No matarás: Bastante obvio, no atentar contra la vida de nadie. Éxodo 20:13
- No cometerás adulterio: Para el antiguo Israel, el adulterio era acostarse con otra mujer cuando se estaba casado. Éxodo 20:14
- No robar: Abstenerse de tomar cosas ajenas. Éxodo 20:15
- No mentir: Dar falso testimonio o tergiversar la verdad en beneficio propio. Éxodo 20:16
- No codiciaras: Afanarse excesivamente por cosas materiales como el dinero o poder sin importar las consecuencias o sacrificios. También querer algo que no le pertenece o no se merece. Éxodo 20:17
Jesús y los 10 mandamientos
Una vez comprendidos los 10 mandamientos, entonces es prudente buscar y dar respuesta a la cuestión introducida en este blog… ¿Cómo se relacionó Jesús con estos mandamientos?
Jesús es el cumplimiento de la ley y los profetas
Primero hay que reconocer que, Jesús en su estado de 100% Dios y 100% hombre vino a cumplir la voluntad de Dios a la perfección. Esto queda claramente validado no solo por su testimonio, si no también en las siguientes afirmaciones de Jesús:
- Mateo 5:17: "No piensen que he venido a anular la Ley o los Profetas; no he venido a anularlos, sino a darles cumplimiento. Les aseguro que mientras existan el cielo y la tierra, ni una letra ni una tilde de la Ley desaparecerán hasta que todo se haya cumplido"
- Juan 17:4: "Yo te he glorificado en la tierra y he llevado a cabo la obra que me encomendaste."
Entonces, se sobre entiende que Jesús nunca estuvo en contra de la Ley, pero si vino a explicar la auténtica Ley que Dios intentó dar a Moisés en su limitado entendimiento. Él como hombre, vino a cumplir la ley y a ser el cumplimiento profético de la misma como Cristo.
Esto lo logró al cumplir con la obra que Dios había preparado para ÉL.
Jesús simplificó los mandamientos
Jesús comprendía más que nadie la voluntad de Dios. Lo conocía desde la pre-existencia. Antes de la humanidad. Es en Mateo 22: 37-40 donde claramente indica que la ley se resume en dos mandamientos fundamentales. El Maestro, lo condensó en dos. Y así los explicamos:
- Amarás al Señor tu Dios sobre todas las cosas: Jesús condensa de manera central los mandamientos 1, 2 y tres en este. Dando a comprender que nadie ni nada debe ocupar el lugar de Dios en nuestras vidas. A su vez, nos ilustra que debemos tomar esto como un sacramento, al no tomar su nombre en vano. Digo que de manera central aborda solo los primeros tres debido a que, los otros 7 también se ven impregnados por esto. Pues, si amas a Dios, cumplirás los mandamientos restantes.
- Amarás a tu prójimo como a ti mismo: Además de lo anterior expuesto "amar a Dios implica cumplir los restantes 7″ este mandamiento, se concentra precisamente en ello. Y es que, si amas a los demás como a ti, entonces no les desearás mal ni le harás mal. Puesto a ti mismo no te lo deseas.
Entonces, el primer mandamiento es vertical. Porque este representa nuestra relación con Dios, siendo este el superior sobre todas las cosas. El segundo, muestra de manera horizontal nuestra relación con la creación. Ya no son 10 (o cientos en cuanto a conducta cultural), si no que ahora son 2 los que rigen la conducta, y sin importar la cultura, son aplicables.
Jesús interpretó los mandamientos
Que Jesús halla simplificado a dos los mandamientos, no quiere decir que no hablará de manera específica sobre cada uno de estos. Es más, no solo habló de estos, si no que dio la verdadera interpretación. Esto, demostrando que tan arraigado al corazón estaba el pecado, que se oculta detrás de acciones nobles o sacras.
A continuación, se detalla como Jesús explicaba la visión de Dios sobre cada uno o algunos de los mandamientos:
1-No tendrás otros dioses
Jesús demuestra, que tener otros dioses no se limitaba a creencias de otras culturas. Si no también a factores internos del corazón y la cultura judía. Esto lo podemos apreciar en varios eventos como el siguiente:
- El joven rico en Marcos 10:22 : Era un devoto joven que quería ganarse la eternidad. Súper interesante notar que, al preguntar que debía hacer Jesús le comentó cumplir los mandamientos. Este al preguntar por cuales, Jesús le comentó todos excepto 1, el primero. "no tener dioses" pues, al final, Jesús le dijo que debía vender todo y el joven se entristeció. Jesús sabía que para él, el dios no era otra "deidad", eran los bienes materiales.
2-No harás ídolos
Entendiendo como ídolo aquello creado por el hombre a lo que se le rinde culto, tenemos un evento muy particular. Pues Jesús demuestra que hasta las cosas sacras pueden ser idolatradas. Aquí, lo observamos en su acusación los líderes religiosos de la época. Jesús reprende a fariseos y escribas en Mateo 23. Todo este discurso, demostraba que el fanatismo religioso de los grupos fariseos y escribas se había convertido en su ídolo. Amaban más la palabra, que de quien hablaba la palabra. A la Palabra misma, tanto que ni podían ver su propio error.
3-No tomarás el nombre de Dios en vano
Jesús, siendo 100% Dios y 100% hombre no podía simplemente dejar desapercibido este mandamiento. Y es que, entre todos, este es el que tiene más peso. No porque amar a Dios sobre todas las cosas sea su resumen predilecto de toda la ley. Si no porque de este se desprende una sentencia mortal. Dilapido el mensaje "la blasfemia contra el Espíritu, no será perdonada". ¿Realmente puede un Dios todo misericordioso no perdonar algo?. Sin atreverme a cuestionar a Jesús, Dios mismo, la respuesta corta es sí.
Así mismo como Jesús indica que no se debe hacer juramentos de ningún tipo, y sobre todo referentes a Dios (lo cual ya en si representa una blasfemia) nos indica que, no tendrá perdón aquel que blasfeme contra Dios. Tratando de entenderlo, pudiese decir que aquel que esta blasfemia no son solo palabras, si no condiciones del corazón.
Muchos teólogos creen, que esta parte es exclusiva al momento de la historia en el que Jesús existió. Por lo que es imposible esta "blasfemia" sin perdón. No obstante, la idea es clara, Jesús repudia a aquel que toma en vano el nombre de Dios.
4-Santificar el día de reposo
El día que se guardaba solo para descansar y contemplar la creación del Señor. Cuando todos esperaban una "no actividad" Jesús se disponía a hacer milagros. Sanando enfermos, restaurando vidas, libertando endemoniados y más. Ante a las acusaciones Jesús respondía elocuentemente.
Más allá de sus respuestas, dos cosas quedan claras en su interpretación de esta ley. Hacer la voluntad de Dios es lo que prima. La voluntad de Dios no es la inactividad. Es la puesta en práctica del amor y servicio. Además de Jesús ser Señor del día de reposo, también al analizarlo podemos apreciar que, el propósito original de este día en el Éxodo era el detener al pueblo de "hacer su voluntad propia" y dedicar contemplativamente y en acción un día a su Dios redentor.
5-Honrar a los padres
Jesús fue claro en clarificar que no se puede anular un mandamiento con otro. Estos no se anteponen. Se complementan. En este caso, vemos como Jesús indica que no se podía "sacrificar" para Dios aquello que correspondía a los padres como obediencia a Dios.
Esto lo vemos en Marcos 7:11 "Pero ustedes dicen que si alguien le dice a su padre o madre: “Aquello con que hubieras sido beneficiado de parte mía es Corbán” —es decir, una ofrenda a Dios—". No quiere decir que los padres sean más importantes que Dios, si no que Dios es coherente, y quiere que manifestemos ese amor y entrega que le debemos a ÉL con nuestros semejantes.
6-No matarás
Para nadie es un misterio que quitar la vida a otra persona es pecado. En este caso en específico, Jesús subió la vara un "poco" más alta. Ya matar no era dejar sin vida a una persona, si no también odiar. En palabras de Juan, en 1 Juan 3 indica que todo el que odia a su hermano, es asesino. Esto, no más que una revelación del Espíritu, es un recuerdo. Pues, en palabras de Jesús encontramos la misma afirmación compuesta de tres partes:
- Enojarse: Aunque algunas versiones incluyen el "enojarse sin causa" la idea es clara. El enojo puede llevar al pecado. Jesús se refiere al odio sostenido, no pasajero o momentáneo.
- Llamarle Necio: Aquí, se refiere a odiar al hermano. A sentir ira y desdén. Como aquel que no tiene valor para Dios. Una especie de juicio espiritual y moral.
- Llamarle Fatuo: Más que usar la palabra fatuo, aquí la intención de Jesús es darnos a entender algo más profundo. Se refiere al hecho de menospreciar de corazón el valor del hermano, repudiarlo como miembro de la familia.
Aquí, vemos como Jesús sube el nivel de acciones concretas, a emociones del corazón y la carga emocional o moral que este concibe.
7-No cometerás adulterio
Otro de esos mandamientos a lo que Jesús le subía el nivel de compromiso para su cumplimiento. Ya, adulterar no solo era el acto de acostarse con otra mujer mientras se estaba casado. Jesús dice textualmente que el adulterio se concebía primero en la mente y el corazón cuando se deseaba o codiciaba a una mujer ajena (o tu siendo "ajeno"). Mateo 5:28 "Pero yo les digo que todo el que mira a una mujer para codiciarla ya adulteró con ella en su corazón."
El adulterio ocurre en el corazón y es igual de pecaminoso. Lo que convierte este pecado en algo más habitual y a su vez más complicado de cumplir.
9-No mentiras
Conociendo la mentira como tergiversar la verdad, sería difícil creer que Jesús reinterpretaría algo de este. O que no hay una necesidad de profundizar en ellos. No obstante, en un momento determinado, tomando las promesas y juramentos como base estampa la siguiente frase: Que tu sí sea sí y tu no, sea no. Mateo 5:37
¿Acaso se refería el maestro solo a palabras? Por supuesto que no. También a las acciones, decisiones y compromisos asumidos. Jesús va más allá del dicho, y nos exige integridad absoluta. Cuan mentiroso he sido en mi vida, perdóname Dios por ello.
8 y 10 No robaras ni codiciaras
Hago uso de esta combinación por cuestiones prácticas. La codicia lleva al robo. Y Jesús nos alertó claramente a cuidarnos de la avaricia y la codicia. En Lucas 12:15 indica: »¡Tengan cuidado! Absténganse de toda avaricia; la vida de una persona no depende de la abundancia de sus bienes». El poner nuestra confianza en lo pasajero, trae consigo bienestar pasajero.
Cierre
Volviendo también al joven rico, Jesús ratifico de manera directa los mandamientos. Por lo que, en sus palabras "no vino a abrogar la Ley, si no a cumplirla". Él no se contradice y más bien se explica y se transparenta. Jesús creyó y vivió cada uno de los mandamientos sin quebrantar la ley. Dio la correcta interpretación y profundizó en aquello que parecía sencillo. Todo esto para demostrarnos que nunca sería suficiente a través de ella alcanzar la santidad, si no solo a través de Él.

